CRISTO DE LA AGONÍA

Cristo de la Agonía (Domingo Beltrán, atribución siglo XVI)
Cristo de la Agonía (Domingo Beltrán, atribución siglo XVI)

Cristo de la Agonía
Cristo de la Agonía (Domingo Beltrán, atribución siglo XVI)

En varias ocasiones se ha señalado el valor artístico del Cristo de la Agonía que se conserva en una de las capillas de la actual parroquia de Santiago, antes la iglesia del Colegio de la Compañía de Jesús. Siempre se le ha asignado una cronología próxima a la mitad del siglo XVI, pero hasta el momento no se había llegado a otras conclusiones, sin duda a causa de la dificultad que entraña el estado actual de la escultura, totalmente repintada y con retoques en la talla. Como ya se comentó al hablar del Cristo atado a la columna, el análisis estilístico de ambas obras nos ha permitido proponer la identificación del Crucificado con la imagen que faltaba por encontrar de las tres que realizó Domingo Beltrán para este templo, según la documentación.

Desde el punto de vista iconográfico, lo más destacable es que el momento elegido sea el inmediatamente anterior a la muerte. Frente al modelo ya desplomado sobre el hombro, habitual en la escultura castellana, en este caso se acrecienta el patetismo al permanecer la cabeza erguida con la boca abierta para coger el aire del último aliento. El tratamiento de la anatomía está perfectamente pensado para reflejar el mismo instante. El arco torácico se eleva al llenarse los pulmones y en la parte inferior de las piernas permanece la pensión.

Cristo de La Agonía (Domingo Beltrán, atribución siglo XVI)
Cristo de La Agonía (Domingo Beltrán, atribución siglo XVI)

La inspiración hay que buscarla en el renacimiento italiano donde con frecuencia se emplea el Crucifijo vivo en las fechas próximas a los mediados del siglo. Gracias a las investigaciones de Gutiérrez de Ceballos, en letra del propio Beltrán nos ha llegado su deseo de marchar a Italia. En una carta escrita desde Medina, el 30 de junio de 1568, solicitó a Francisco de Borja el permiso para ir a Roma. Afirma en el documento que algún talento se le había reconocido en el oficio de escultor y que antes de entrar en la Compañía, en 1561, había intentado ir a Italia, "donde tanto ha florecido este arte" tres o cuatro veces. Cuando trabaja en la villa no había cumplido su anhelo, pero sin duda estaba atento a las novedades gracias a la difusión del grabado. Probablemente sólo de este modo se pudo entender su impecable estilo clasicista. Obtenida la autorización, emprenderá su viaje en abril de 1569 y ya no volvería a Medina del Campo.

Cristo de la Agonía
Cristo de laAgonía

Para justificar la atribución es preciso entrar en detalle en la comparación con la imagen de Jesús atado a la columna. En las cabezas se alza el mayor grado de similitud. Ambas ofrecen el mismo movimiento levantadas y ladeadas hacia la derecha. El pelo se forma con gruesos y compactos mechones que montan sobre la oreja izquierda sin ocultarla. Las bocas se abren de idéntico modo mostrando los labios muy carnosos. También es prácticamente igual la forma de tallar las dos barbas a base de pequeños bucles que se alargan y abren al llegar al mentón. Resulta más problemático cotejar las anatomías por el repinte del Crucifijo. La fama de gran escultor que alcanzó Domingo Beltrán se debe fundamentalmente a su habilidad para representar a Jesús en la Cruz. De ello deja diversas pruebas en sus destinos, al volver a Roma, en Murcia, Madrid, Toledo y Alcalá de Henares, donde murió en 1590. Las diferencias en los trabajos posteriores a la estancia en Italia han sido justificadas, por Gutiérrez de Ceballos, como la consecuencia del conocimiento directo del arte que tanto admiraba.

Jesús Atado a la Columna

Dado que no se conocen las obras anteriores al ingreso en la Compañía, el Cristo que alumbra en procesión la cofradía de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna es, por el momento, el más antiguo de una formidable serie.

Bibliografía

Urrea Fernández y Parrado del Olmo, 1986, p, 700. Urrea Fernández, 1987, p.8 Martín González, 1988. Andrés Ordax, 1993.

Última restauración: 16-01-07 - Restaurador. Carlos Ávila . Importe 4.648 euros