El
cuadro
Los
caballetes están en posición, los lienzos
preparados... pero están en blanco. Estamos ante
la etapa más difícil en la creación
de un cuadro.
LA
IDEA
Después
vendrá la composición , el dibujo, el color,
el título, incluso el mensaje,
aunque
a veces éste sea la premisa y el motor de arranque
a la hora de pintar un cuadro.
Después
de "manchado" el cuadro, llega una etapa generalmente
desmoralizante para el artista en la que el resultado deja
mucho que desear ante las expectativas creadas, pero basta
con un "tirar pa lante" para que el cuadro haga
aflorar de nuevo toda la ilusión del principio.
Y
por fin llega el momento de dar por terminado el cuadro.
Momento, que para mi, nunca está lo suficientemente
claro porque casi nunca estoy satisfecho por lo realizado.