Juana I la Loca (1479-1555),
reina de Castilla (1504-1555) y de Aragón (1516-1555),
apenas desempeñó el poder que tales títulos
parecían suponer, dado que los verdaderos gobernantes
fueron, sucesivamente, su esposo Felipe I el Hermoso, su padre
Fernando II y su hijo Carlos (el futuro rey Carlos I y emperador
Carlos V).
Tercera hija de Isabel I de
Castilla y de Fernando II de Aragón (los Reyes
Católicos), nació en Toledo el 6 de
noviembre de 1479, y, educada por Beatriz Galindo,
fue una de las princesas más instruidas de
la Europa de la época. De acuerdo con la política
internacional de su padre, tendente a reforzar las
relaciones con el Sacro Imperio Romano Germánico
y fortalecer la política antifrancesa, en septiembre
de 1496 contrajo matrimonio con el archiduque Felipe,
primogénito del emperador Maximiliano I y de
María de Borgoña. Tras el fallecimiento
de sus hermanos Juan e Isabel en 1497 y 1498, respectivamente,
y el de su sobrino Miguel (hijo de esta última
y del rey de Portugal Manuel I el Afortunado) en 1500,
pasó a ser heredera de Castilla y Aragón.
Pese a las claras señales de enajenación
mental y a las tendencias francesas de su marido,
su madre Isabel la nombró heredera en su testamento,
aunque especificó que en caso de ausencia o
incapacidad administrase el reino Fernando II el Católico
hasta la mayoría de edad de su nieto Carlos.
Juana y su marido fueron reconocidos
como herederos por las Cortes de Castilla y las de
Aragón en 1502. Muerta Isabel (1504), Fernando
tenía esperanzas de conservar el gobierno en
nombre de su hija, pero la actitud de una parte de
la nobleza castellana, que se acercó a Felipe,
le obligó a retirarse a Aragón. Durante
un breve periodo, gobernó en Castilla Felipe
el Hermoso, pero su fallecimiento (ocurrido el 25
de septiembre de 1506) y la consecuente acentuación
del desequilibrio de Juana hicieron que su padre asumiera
de nuevo el gobierno de Castilla en 1506.
De su matrimonio con Felipe
dio a luz, además de a quien se convertiría en
el emperador Carlos V (nacido en 1500), a: Leonor de Austria
(1498), futura reina de Portugal (1518-1521) tras casarse con
Manuel I el Afortunado, y de Francia (1530-1547) al contraer
matrimonio con Francisco I; Isabel de Austria (1501), quien
habría de ser reina de Dinamarca desde 1515 hasta 1523,
luego de desposarse con Cristián II; Fernando I de Habsburgo
(1503), futuro sucesor de su hermano Carlos en el desempeño
del Sacro Imperio desde 1558; María de Austria (1505),
que, en 1522, accedería al reino de Hungría y,
desde 1531 hasta 1555, sería gobernadora de los Países
Bajos; y Catalina de Austria (1507), la cual pasaría
a ser reina de Portugal en 1525 al casarse con Juan III el Piadoso.
Cuando murió Fernando II (25 de enero de 1516), el nieto
de éste, Carlos, se hizo dar el título de rey
de las dos coronas (la de Castilla y la de Aragón), aunque
Juana siguió siendo reina y en los documentos su nombre
figuraba en primer lugar. Por lo demás, permaneció
alejada de toda actividad política en su residencia de
Tordesillas (Valladolid), donde se encontraba cuando se dirigieron
a ella los principales dirigentes de la revuelta de las Comunidades
en 1520 con el objetivo insatisfecho de ganarla para su causa.
Falleció en dicha localidad el 11 de abril de 1555.
Juana, apodada más tarde
"La Loca", fue hija de los Reyes Católicos
de España. Nació en Toledo en 1479 con un destino
muy claro: vivir y morir de amor. Cuando cumplió 16 años
se casó con Felipe de Austria, hijo de Maximiliano I.
La boda, que en principio fue
por conveniencia política, terminó siendo por
pasión. Los jóvenes, nada más verse, supieron
lo que era la atracción.
De hecho, hubo dos bodas. Una
primera, más modesta, porque Felipe, apodado "El
Hermoso" quería consumar de una vez el matrimonio.
Otra, más tarde, digna de un matrimonio real.
El amor que Juana le profesaba
a su marido era enorme. Sin embargo, la joven era contestada
con engaños. El matrimonio no pudo cambiar el gusto por
los escarceos amorosos que tanto le gustaban a Felipe, y que
tanto molestaban a ella. A pesar de los ataques de celos de
ésta y de las continuas discusiones, la pareja tuvo seis
hijos.
La muerte de sus dos hermanos,
sucesores al trono, dejó a Juana al poder del país.
Esta situación hizo que la pareja tuviera que viajar
por toda España. En estos viajes los celos destrozaban
a Juana. Sufría tremendas depresiones, y la respuesta
de su marido volvía a ser los engaños.
Sin embargo, la locura real
de esta mujer llegó cuando su marido, después
de jugar a pelota, se tomó un refresco y murió,
según versiones oficiales, de pulmonía. Juana
estaba embarazada de nuevo y no quería enterrar a su
marido.
El amor, un amor loco, la llevó
a deambular por España con el féretro de su marido
a cuestas. Viajaba de noche y se hospedaba en lugares donde
ninguna otra mujer podía acceder. Su problema mental
se hizo patente entonces.
"La Loca" como pasó
a la historia, en vez de recibir ayuda especializada, fue internada
en Tordesillas. No quiso asearse nunca, ni cambiar sus negros
ropajes. En 1555 Juana murió cubierta de llagas por las
condiciones infrahumanas en las que pasó el resto de
su vida. El amor acabó con ella.
25-11-05
- La RAH acoge desde mañana unas conferencias sobre la
faceta más desconocida de Juana de Castilla, "loca,
pero no tonta"
La
Fundación Rafael del Pino organiza seis conferencias que
inaugura mañana el historiador Miguel Angel Ladero Quesada
MADRID,
24 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Real Academia de la Historia
(RAH) acoge en su sede, desde mañana y hasta el próximo
9 de diciembre, el ciclo de conferencias titulado 'Doña
Juana. Reina de Castilla', donde varios expertos esclarecerán
lo que esta monarca fue y representó como mujer, aún
envuelta en la leyenda. Las charlas, a cargo de los historiadores
Miguel Angel Ladero Quesada, Manuel Fernández Alvarez,
Joseph Pérez, Bethany Aram, Julio Valdeón y Luis
Suárez Fernández, dejará constancia de
la faceta más desconocida de Doña Juana, una reina
"loca, pero no tonta".
¿Loca
o víctima de las circunstancias? Entre ambas teorías
se han movido los historiadores para analizar el comportamiento
de Juana la Loca. Como explicó hoy en rueda de prensa
Suárez Fernández, la propio Isabel La Católica
responde a esta duda. "Loca pero no tonta", subrayó
el académico, sobre una reina que reinó pero no
gobernó, a excepción de unos meses entre 1506
y 1507, "que fue reina única". "Juana
tenía una mezcla de esquizofrenia y de capacidad de entendimiento",
aclaró.
Con
Doña Juana, madre de dos emperadores -Carlos y Fernando-
y de cuatro reinas -Leonor de Portugal y de Francia, Isabel
de Dinamarca, María de Hungría y Catalina de Portugal-
"se afirmó un hecho", según Suárez
Fernández: "que las mujeres no sólo transmiten
los derechos, sino que ejercen también el poder",
señaló el experto, que clausurará el día
9 este ciclo con una conferencia titulada 'La coyuntura europea
al comienzo del reinado'.
LO
FANTÁSTICO Y LO REAL
Ladero
Quesada, que se encargará mañana de inaugurar
estas charlas con la ponencia 'Doña Juana, Infanta y
Princesa', señaló que se conoce a esta reina por
lo que se ha contado de ella en el cine, el teatro y la literatura,
por su "gran notoriedad y vida misteriosa", en la
que se mezcla "lo fantástico y lo real". Ese
es el acercamiento "más atractivo" a su figura,
pero en estas conferencias se mostrará a Doña
Juana como hija de los Reyes Católicos.
De
esta manera, Ladero Quesada hablará de cómo debió
de ser la vida en la corte de Isabel I -cómo se educaba
a los Infantes, cómo se vestía, qué se
comía...-, en resumidas cuentas, una aproximación
de la figura de la Infanta Juana en su infancia y adolescencia
hasta que se casa con Felipe.
AFECTO
PROFUNDO A SU PADRE
"Un
afecto profundo a su padre", el rey Fernando, es quizá
la faceta más desconocida de Juana la Loca, como detalló
Suárez Fernández. "Era en quien confiaba
todo y le permitió retirarse a Tordesillas, a esa vida
fría, pero tranquila", afirmó, recordando
que, curiosamente, quien mostró también mucho
afecto por esta Reina fue la segunda esposa de Fernando el Católico,
doña Germana de Foix.
En
el ciclo, cuyas conferencias se celebrarán en la sede
de la RAH a las 19.30 horas, también participarán
Fernández Alvarez (29 de noviembre) con la charla 'La
cautiva de Tordesillas'; mientras que Pérez hablará
sobre 'Doña Juana y los comuneros', el día 30.
Ya en diciembre, serán Aram (día 1) con 'La casa
de Doña Juana' y Valdeón (día 2), con 'La
reina y sus planteamientos políticos' quienes participen
en el mismo.
'Doña
Juana. Reina de Castilla' está organizado por la RAH
y la Fundación Rafael del Pino, y con él concluyen
dos ciclos y la exposición que se organizó el
año pasado coincidiendo con el V Centenario de la muerte
de Isabel la Católica.
"El
reinado de doña Juana ha merecido y sigue mereciendo
la atención de distinguidos historiadores especializados
en el estudio del acontecer de la primera mitad del siglo XVI",
concluyó, por su parte, el director de la RAH, Gonzalo
Anes.
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