EXPOSICIÓN DE PINTURA
Óleos de Santiago y Alfredo Cabezas
Santiago y Alfredo Cabezas se deciden, una vez más, a exponer su obra última en Medina, donde llevan a cabo, desde hace bastantes años, su verdadera vocación, reflejada en una arrebatada pasión por la pintura.
Fieles a sus orígenes y trayectoria en el difícil y complejo camino del arte, Santiago y Alfredo continúan, al margen de "ismos" y modas, con su personalidad definitivamente arraigada en los pinceles, en la perdurable y eterna concepción estética, que podíamos atender como "clásica".
En esta línea artística, amparada por un estilo y una temática que delatan amores e influencias de un entorno físico y espiritual ceñido a sus primeras impresiones vitales, aún perduran y recrean recuerdos y experiencias que anidaron, muy pronto, en la memoria y el corazón de los artistas: escenas campesinas sobre el labrantío adornado de espigas y amapolas; rebaños de merinas que nos dejan oír sus balidos y esquilas; majuelos de sarmientos antiguos dispuestos a ofrecer el milagro del racimo fecundo; flores y frutas que engalanan y aroman la austeridad castellana de la estancia..
En una tarea como la de Santiago y Alfredo poco importa la constante preocupación por instalar, como primacía en los valores pictóricos, el dibujo, el color, la forma, la abstracción, la figura, etc., porque no habrá auténtica pintura -pues sólo la técnica no habrá resuelto nada-, si en todo ello no palpita el misterio de la luz y sus efectos, lo que en definitiva, expresa la atmósfera en que el cuadro respira y vive, como se advierte y resalta en la obra de este dúo familiar y artístico.
Mariano García Pásaro