17 de noviembre de 1454
Manuscrito sobre pergamino / 17 ff., 27 x 19 cm.
Fundación Simón Ruiz
Fray
Lope, destacado dominico que ocupó sucesivamente las
sillas
episcopales
de Segovia, Ávila
y Cuenca, muriendo electo de la de Santiago, fue un notable
personaje de los reinados de Juan II y Enrique IV, llegando
a ser Consejero y Canciller Mayor del primero y Preceptor
del segundo (también lo fue, junto con Gonzalo de Illescas,
de la reina Isabel la Católica). Nacido en Medina del
Campo en 1382 y muerto en Cuenca en 1469, dictó su
testamento en 1454 -hace ahora 550 años- ante el notario
apostólico Velasco Sánchez y en él determinó
el destino de su ingente patrimonio personal.
La
profesora Paloma Cuenca, en su estudio El legado testamentario
de Lope de Barrientos
(1996), establece tres partes principales en el documento,
a saber: la dedicada a los aspectos legales sobre los bienes
propios que puede legar (ff.1rº-7vº), en la que
se incluye una licencia de 1446 otorgada por el Papa Eugenio
IV y una "espeçial facultad" de Nicolás
V, fechada en 1447; una
segunda
parte en la que se especifican las mandas testamentarias con
los nombres de las instituciones y personas allegadas, destinatarias
de sus bienes (ff.8rº-13vº), y, por último,
la dedicada a la validación del documento con los nombramientos
de testigos y albaceas, concluyendo con la firma, rúbrica
y signo de veracidad del notario apostólico Velasco
Sánchez.
Sin
duda, la parte más interesante desde el punto de vista
histórico es la segunda, en la cual aparecen citados
los bienes patrimoniales de fray
Lope; entre ellos, numerosos cálices, "vestimentas
chapadas", portapaces,
reliquias,
incensarios, jarras, y demás enseres litúrgicos,...
diferentes cantidades de maravedís para instituciones
eclesiásticas, parientes, criados, escuderos, etc.
Gracias a esta relación conocemos de primera mano los
pormenores del cuantioso volumen de su fortuna personal, así
como los nombres de su familiares más allegados, especialmente
sus dos sobrinos Pedro y Diego, a quienes encomienda los detalles
más personales cuando llegue el momento de su muerte.
Por
último, hagamos mención de varias piezas artísticas
conservadas Primer tercio del siglo XV (la cruz pectoral)
/ Hacia 1500 (la sobrecopa)
actualmente
en el Museo de las Ferias que son
aludidas expresamente en el testamento: un cáliz
con sus armas, un bastón
en forma de thau, con su funda -el llamado "bastón
de San Antón"-, un pectoral relicario y una sobrecopa
gótica, todas ellas piezas procedentes del citado hospital
medinense de San Antón, en cuya iglesia quiso ser
enterrado. Con ellas, la extraordinaria escultura
funeraria orante en alabastro -la más antigua de
su tipología en el arte español- que se halla
expuesta tras este documento. La cita textual es como sigue
y confirma su ejecución antes de 1454:
"mandamos
nuestro cuerpo miserable a la tierra de que fue formado, que
lo entierren e sepulten en la nuestra capilla mayor del nuestro
ospital de la villa de medina del campo, logar que para ello
tenemos deputado e lo pongan debaxo del bulto de alabastro
segund e por la via que lo nos tenemos fecho y ordenado en
medio de la dicha nuestra capilla del dicho nuestro ospital...".