07-01-26 - De la «Villa de las Ferias» a la vanguardia digital: la evolución del ocio en Medina del Campo.
Mi abuela me contaba que cuando era joven Medina del Campo era el centro del mundo. No exageraba. En los cincuenta este pueblo movía más comercio que muchas capitales. Las ferias seguían siendo el corazón de todo. La gente venía de toda España. El ocio se concentraba en las plazas. En los bares. En el teatro. Todo era presencial. Hoy camino por esas calles y veo una transformación que ella no habría imaginado. Medina sigue siendo punto de encuentro. Pero la forma ha cambiado.
Lo fascinante es cómo un pueblo con tanta historia ha abrazado lo digital sin perder esencia. Fue gradual. Los comercios empezaron a tener webs. Luego redes. Los restaurantes se apuntaron a delivery. Las asociaciones culturales comenzaron a transmitir online. Y nos fuimos adaptando – igual que plataformas tipo spinfin demostraron que la experiencia digital puede ser envolvente si se diseña pensando en el usuario, aquí descubrimos que podíamos mantener tradiciones mientras las hacíamos accesibles. La pandemia aceleró todo. Pero el cambio ya estaba en marcha
Cuando el Castillo se hizo viral
En 2019 estudiantes del IES crearon un recorrido virtual por el Castillo de la Mota. Una web sencilla con fotos 360 y audio. Lo subieron y explotó. De repente teníamos visitas desde México. Argentina. Estados Unidos. Gente que nunca había oído de Medina descubriendo nuestro castillo. Javier, profesor coordinador: «Pensábamos que lo verían cuatro amigos. En dos semanas teníamos cincuenta mil visitas.»
Lo interesante es que visitas virtuales se tradujeron en reales. La gente venía físicamente. «Lo vi online y quise conocerlo en persona.» El digital no sustituyó. Potenció.
Los números hablan
| Aspecto |
2015 |
2024 |
Cambio |
| Comercios web |
23% |
87% |
+278% |
| Eventos streaming |
0 |
156/año |
– |
| Reservas online |
12% |
71% |
+492% |
| Usuarios |
890 |
12.400 |
+1.293% |
Ana del Ayuntamiento: «Lo que impresiona no son números. Es la velocidad. En diez años Medina pasó de analógico a vanguardia digital.» ¿Por qué tan rápido? «Tiene que ver con historia. Medina siempre fue innovadora. Las ferias eran innovación pura. Ese espíritu se mantiene. Ahora innovamos en digital.»
El ocio híbrido
Laura, 28 años, gestiona tres negocios. «Antes si querías entretenimiento tenías opciones limitadas. Cine. Bares. Ahora tengo acceso a todo desde casa pero sigo saliendo porque experiencias locales se volvieron interesantes. Los comercios organizan eventos. Los bares tienen trivias online que terminan presencialmente. El teatro transmite pero hace encuentros por Zoom. Es híbrido.»
La transformación del teatro
El Teatro Reina Sofía siempre fue el alma cultural. Pero estaba muriendo. Cada año menos público. Hasta que en 2020 no tuvieron remedio que reinventarse. Empezaron a transmitir online. Producción mínima. Una cámara. Un micrófono. Funcionó. No solo mantuvo público fiel. Atrajo nuevo. Gente que nunca había ido físicamente empezó a ver transmisiones. Luego algunos se animaban a ir.
Ricardo, director: «Al principio odiaba la idea. Pensaba que íbamos a perder magia. Pero me equivocaba. Lo digital complementa. Tenemos espectadores en Barcelona que ven obras online y vienen dos veces al año a Medina específicamente para verlas en vivo.» Antes tres mil espectadores anuales. Ahora doce mil contando online y presencial. Cuatro veces más. El 30 por ciento de online acaba viniendo físicamente.
Lo que cambió
No todo es positivo. Bares del centro tienen menos gente entre semana. Gente se queda en casa viendo Netflix o jugando. Comercios que no se digitalizaron cerraron. Miguel tiene 67 años. Tienda de telas en Padilla. Cerró hace dos años. «Intenté hacer web. Vender online. Pero no era lo mío. La gente dejó de venir.»
Medina perdió comercios. Perdió espacios de encuentro. Perdió vida de calle. Pero ganamos. Jóvenes que antes se iban ahora se quedan más. Trabajan remoto. Tienen acceso digital a entretenimiento global pero raíces locales.
Ganamos visibilidad. Antes Medina era conocida por historia. Ahora también por transformación digital. Vienen periodistas. Investigadores. Otros pueblos. Ganamos comunidad ampliada. Medinenses que emigraron siguen conectados. Ven transmisiones. Participan online. Se sienten parte aunque estén lejos.
El equilibrio que buscamos
Medina está en punto interesante. Hemos digitalizado sin perder alma. Mantenemos ferias pero las transmitimos. Conservamos mercado dominical pero tiene app. El Castillo sigue ahí pero lo puedes recorrer desde Tokio. La gente joven entiende esto mejor. No ven digital y físico como opuestos. Son complementarios. Van al bar pero están en WhatsApp. Quedan presencialmente pero se conocieron online.
Medina fue «Villa de las Ferias» porque supo leer su momento. Entendió que comercio necesitaba espacios de encuentro. Hoy hacemos lo mismo. Entendiendo que ocio necesita esa mezcla. No sé si mi nieto caminará estas calles pensando en nosotros como yo pienso en mi abuela. Pero espero que sí. Espero que vea que supimos mantener lo importante mientras abrazábamos lo nuevo. Porque al final, Medina sigue siendo punto de encuentro. Solo que ahora trasciende lo físico sin abandonarlo.
Esa palabra la escucho constantemente. Híbrido. Medina no abandonó lo físico. Lo mezcló con digital. Creó algo nuevo. Club de lectura de biblioteca. Antes ocho personas los martes. Ahora cincuenta de todas edades. Parte se reúne presencialmente, parte por videoconferencia. Leen mismo libro. Comparten opiniones. Funciona.
La transformación del teatro
El Teatro Reina Sofía siempre fue el alma cultural. Pero estaba muriendo. Cada año menos público. Hasta que en 2020 no tuvieron remedio que reinventarse. Empezaron a transmitir online. Producción mínima. Una cámara. Un micrófono. Funcionó. No solo mantuvo público fiel. Atrajo nuevo. Gente que nunca había ido físicamente empezó a ver transmisiones. Luego algunos se animaban a ir.
Ricardo, director: «Al principio odiaba la idea. Pensaba que íbamos a perder magia. Pero me equivocaba. Lo digital complementa. Tenemos espectadores en Barcelona que ven obras online y vienen dos veces al año a Medina específicamente para verlas en vivo.» Antes tres mil espectadores anuales. Ahora doce mil contando online y presencial. Cuatro veces más. El 30 por ciento de online acaba viniendo físicamente.
Lo que cambió
No todo es positivo. Bares del centro tienen menos gente entre semana. Gente se queda en casa viendo Netflix o jugando. Comercios que no se digitalizaron cerraron. Miguel tiene 67 años. Tienda de telas en Padilla. Cerró hace dos años. «Intenté hacer web. Vender online. Pero no era lo mío. La gente dejó de venir.»
Medina perdió comercios. Perdió espacios de encuentro. Perdió vida de calle. Pero ganamos. Jóvenes que antes se iban ahora se quedan más. Trabajan remoto. Tienen acceso digital a entretenimiento global pero raíces locales.
Ganamos visibilidad. Antes Medina era conocida por historia. Ahora también por transformación digital. Vienen periodistas. Investigadores. Otros pueblos. Ganamos comunidad ampliada. Medinenses que emigraron siguen conectados. Ven transmisiones. Participan online. Se sienten parte aunque estén lejos.
El equilibrio que buscamos
Medina está en punto interesante. Hemos digitalizado sin perder alma. Mantenemos ferias pero las transmitimos. Conservamos mercado dominical pero tiene app. El Castillo sigue ahí pero lo puedes recorrer desde Tokio. La gente joven entiende esto mejor. No ven digital y físico como opuestos. Son complementarios. Van al bar pero están en WhatsApp. Quedan presencialmente pero se conocieron online.
Medina fue «Villa de las Ferias» porque supo leer su momento. Entendió que comercio necesitaba espacios de encuentro. Hoy hacemos lo mismo. Entendiendo que ocio necesita esa mezcla. No sé si mi nieto caminará estas calles pensando en nosotros como yo pienso en mi abuela. Pero espero que sí. Espero que vea que supimos mantener lo importante mientras abrazábamos lo nuevo. Porque al final, Medina sigue siendo punto de encuentro. Solo que ahora trasciende lo físico sin abandonarlo.
16-01-26 - Medina del Campo registra más de 80,000 turistas en 2025.
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| Plaza Mayor de ka Hispanidad de Medina del Campo |
La Oficina de Turismo de Medina del Campo ha cerrado el año 2025 con 80.916 atenciones, una cifra que confirma la fortaleza del destino y su capacidad de atracción, pese a una ligera corrección respecto al ejercicio anterior. Los datos reflejan tendencias muy positivas, especialmente el crecimiento del turismo internacional, que aumenta un 3,1 %, y la consolidación de la Villa de las Ferias como un destino cultural y patrimonial de referencia durante todo el año.
Durante 2025, el turismo receptor alcanzó 75.863 visitantes, de los cuales 5.820 fueron extranjeros, lo que confirma el creciente interés del mercado internacional por Medina del Campo. Austria vuelve a situarse como el principal país emisor, impulsado por el turismo religioso, seguido de Francia y Estados Unidoslavozdemedinadigital.com.
En el ámbito nacional, Castilla y León y la Comunidad de Madrid continúan siendo las principales procedencias, seguidas por Galicia, País Vasco y Andalucía, consolidando a Medina del Campo como un destino atractivo tanto para el turismo de proximidad como para el cultural de medio recorrido.
Uno de los hitos del año ha sido la desestacionalización, con una distribución equilibrada de visitantes a lo largo del calendario. Abril, mayo y agosto fueron los meses de mayor afluencia, aunque también se registró una presencia constante en periodos tradicionalmente de menor demanda, como noviembre, diciembre o febrero.
Los principales recursos turísticos —Palacio Real Testamentario, Museo de las Ferias y la ruta “Caminos de una Reina”— experimentaron un incremento de visitantes, confirmando el interés por la oferta cultural y el acierto de las estrategias de promoción impulsadas desde el Ayuntamiento.
La actividad de visitas guiadas y excursiones sumó 11.827 participantes, mientras que el servicio de información turística atendió más de 4.300 consultas de habitantes de Medina del Campo y su comarca, reafirmando su papel como punto de referencia para visitantes y ciudadanía.
Desde la Concejalía de Turismo se valora el balance como positivo y realista, destacando la solidez del destino, el crecimiento del turismo internacional y la necesidad de seguir avanzando en la diversificación de mercados, la mejora de la experiencia del visitante y la promoción de Medina del Campo durante todo el año.
La concejala de Turismo, Nadia González Medina, subraya:
“El turismo sigue siendo un motor cultural y económico fundamental para Medina del Campo. Estos datos nos animan a continuar apostando por la calidad, la sostenibilidad y la puesta en valor de nuestro patrimonio histórico”.