Estandarte
real de proclamaciones
Talleres
de Medina del Campo
(Arreglos posteriores de Manuel Rodríguez Salazar)
1746 (Proclamación de Fernando VI)
Seda, hilos de seda y metálicos de plata y plata dorada
/ 91 x 116 cm. (fleco de 7 cm.)
Colegiata de San Antolín (obra depositada en el Museo
de las Ferias)
Escribe Ildefonso Rodríguez
(Historia de Medina del Campo, 1903-1904, p.475) que hay en
la Colegiata "dos estandartes para la proclamación
de Reyes, de ellos el moderno, que sirvió para Carlos
III, Carlos IV, Fernando VII é Isabel II, dibujado
y bordado en oro por mi abuelo Manuel Rodríguez Salazar,
de cuya habilidad dejó algunas pruebas, imitándole
el abuelo materno Miguel de Castro, uno y otro por gusto y
afición". Sin duda, en estas líneas,
el cronista se refiere al presente estandarte que, según
la documentación que hemos consultado en el Archivo
Municipal de Medina del Campo, correspondería realmente
al estandarte realizado para la proclamación del rey
Fernando VI, teniendo por tanto de retrasar su cronología
a 1746, año en que dicho monarca accede al trono.
En
efecto, en el Libro de Acuerdos del Concejo de 1746, sesión
de 16 de agosto, (AMMC, caja 317-3, ff.148r-149v, 16-VIII-1746)
se encuentra la "Quenta de los gastos que se necesitan
para hazer la aclamación por su majestad el rey don
Fernando sexto", en la que figura la compra "De
zinco varas de damasco carmesí para azer el Real Pendón
con el importe de la bordadura de ylo de oro y plata y el
asta para dicho Real Pendón y su echura; a mil ziento
y sesenta y ocho reales". Dado que no se registran
en los acuerdos municipales posteriores nuevas hechuras de
"Reales Pendones", constando tan sólo
arreglos y composturas del existente, hemos de convenir que
este estandarte es el citado en la documentación aludida.
Quizá la intervención artesanal mencionada por
Rodríguez Fernández sobre este pendón,
corresponda a alguno de los aderezos posteriores, coincidiendo
de este modo con las fechas en que debió de vivir su
abuelo paterno.
En
la Colegiata de
San Antolín han estado colgados hasta tiempos recientes
dos estandartes de proclamaciones, el más antiguo de
época de Carlos II (1666, aunque aprovechando el escudo
de un pendón anterior) y éste de Fernando VI.
En todos los casos, tras la solemne y suntuosa ceremonia de
aclamación por la calles de la villa, el estandarte
se guardaba con todos los honores en la Colegiata
de San Antolín -"se a de depositar el real
pendón en la Ynsigne
Collegial de esta villa según la costumbre"
dicen las Actas del Concejo- el día siguiente a día
de la proclamación oficial.
Respecto
a las características formales de la obra, es un estandarte
semicircular, deformado por su posición inclinada durante
más de 250 años (ha estado suspendido de su
mástil en una de las columnas del crucero de la Colegiata),
que muestra el escudo real de los Borbones enmarcado por el
gran collar del Toisón de Oro, por ambas caras. Está
rematado por labores ornamentales florales y vegetales entrelazadas
y orladas, un cordoncillo y un fleco de hilos metálicos
entorchados de plata que recorre la bordura de la pieza excepto
en la línea de la vaina que aparece realzada con un
trenzado. Realizado en dos piezas de seda de color carmesí,
unidas a un tejido interno de lino que le da consistencia,
sus labores bordadas se hacen con diferentes hilos de seda
y metálicos, presentando asimismo motivos decorativos
efectuados con pequeñas láminas de metal.