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PATRIMONIO MONUMENTAL DE CASTILLA Y LEÓN
TIERRA DE PINARES
Localidad: POZALDEZ

Iglesia de San Boal
Iglesia de San Boal

Vd. se encuentra en: "POZALDEZ"

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Pozaldez

Unos 42 kilómetros separan Valladolid de la villa de Pozaldez. Puede accederse a ella por la llamada Carretera de Rueda, que parte del barrio de La Rubia. Después de pasar Villanueva de Duero y Serrada, se llega hasta La Seca, donde se toma una desviación que conduce a Rodilana y después a Pozaldez.

Si se prefiere hacer el viaje desde Medina del Campo puede tomarse una carretera local que conduce a Pozaldez después de recorrer nueve kilómetros.

Una tercera manera hay de llegar. Es a través del ferrocarril que une Valladolid con Medina del Campo. Se apea el viajero entonces en la estación, una preciosa estación de ladrillo y piedra del más puro diseño de la época industrial, con soportales para esperar al tren resguardado de las inclemencias del tiempo. Un tranquilo paseo de casas bajas y árboles conduce al centro urbano.

En ambos casos nos encontramos nos encontramos con una llanura de cereal suavemente onduladas que rodean el pueblo, apenas salpicadas aquí y allá por algúnárbol, o alguna tierra dedicada a la vid.

La tradición del ladrillo

Lo primero que llama la atención de Pozaldez es el carácter singular de su arquitectura. Una arquitectura en la que domina el empleo de un elemento singular y característico de la comarca: el ladrillo.

Pozaldez se inscribe en una amplia zona dominada por el mudéjar: Las Tierras de Medina en su confluencia ya con la Tierra de Pinares. Un estilo de construir fuertemente influido por la cultura árabe, que tiene como denominador común el uso casi exclusivo del ladrillo, que se complementa con el yeso y la madera. En Pozaldez la tradición de su uso es antigua, como lo atestigua la cabeza de la iglesia de San Boal, un ábside románico-mudéjar formado por un tambor semicircular con altos arquillos ciegos, emparentado con toda una amplia escuela que se desparrama por Alcazarén, Mojados y Olmedo. Si bien las construcciones mudéjares en ladrillo, yeso y madera se concentran sobre todo en los siglos XIV y XV, el uso del ladrillo siguió manteniéndose en épocas posteriores, cuando ya estaban de moda otros estilos arquitectónicos, como el barroco, siendo de gran audacia, para la resistencia de este material, el tamaño y monumentalidad de los edificios construidos con él.

En Pozaldez hay dos notables edificios de esta época: la iglesia de San Boad y Santa María.

Entre las casas hay un variado muestreo de construcciones. En algunas se utiliza el adobe y el tapial en muros secundarios.

Otras son enteramente de ladrillo y sorprende ver la habilidad con que se ha dado solución a puertas y ventanas con la única combinación de ladrillo y yeso.

El hueco de las puertas en las casas más antiguas se soluciona con un arco de medio punto de gran tamaño, a veces enmarcado por alfiz, elemento de origen típicamente mudéjar.

Las ventanas y los balcones son adinteladas o de arcos rebajados y llama la atención el uso decorativo del ladrillo.

Los aleros de las casas son también de ladrillo, y es muy frecuente que tengan tres hiladas de ladrillo escalonado y una de tajas, siendo alguna de las intermedias de ladrillos esquinados. Un buen número de casas están provistas de la tradicional gloria, para caldear las habitaciones en los largos y fríos inviernos.

Iglesia de San Boal

Se encuentra en la parte más alta del pueblo. El ábside es lo único que se conserva de una iglesia románico-mudéjar. Se trata de un tambor semicircular de altos arquillos ciegos, muy original si lo comparamos con los de las iglesias de Mojados, Olmedo, Alcazarén, Íscar u otras poblaciones de Tierras de Pinares con las que se encuentra emparentado.

El resto de la iglesia es una nave rectangular con capillas en los laterales y una majestuosa torre barroca, de varios cuerpos construida en ladrillo y piedra por el arquitecto clasicista Diego de Prades y principios del s. XVII.

Es ejemplar destacado de una extensa familia que incluye las de Matapozuelos, Serrada, Rodilana y La Seca. Su interior es toda una lección de estilo herreriano en pilastras, capiteles, cornisas y huecos termales de las ventanas.

Se conservan dos notables imágenes de la Virgen con el Niño vestido una y la otra, la llamada Virgen de la Cabeza, desnudo.

Son de finales del s. XVI y se emparientan con los círculos manieristas de Esteban Jordán o Adrián Álvarez.

Son elementos notables de esta iglesia un retablo renacentista con bellas pinturas de la pasión y hasta siete retablos de época neoclásica. Mobiliario que se completa con un artesanado y sillería del siglo XVI en el coro alto, y sobre todo un espléndido órgano barroco, de los mejores de la provincia, que se mantiene perfectamente en uso.

Iglesia de Santa María

Los enormes muros de la iglesia de Santa María es lo primero que se impone a la mirada del visitante. La nave se ha reducido exteriormente a un prisma rectangular con contrafuertes, de armónicas proporciones. La torre, más humilde que la de San Boal, parece ceder protagonismo a la nave. La puerta de acceso es una sencilla portadita de ladrillo, con arco de medio punto y detalles decorativos de tradición local. Se construye a la vez que San Boal y en el mismo estilo herreriano.

Llama la atención su retablo mayor, de principios del siglo XVIII. Es un ejemplar típicamente churrigueresco en el que las columnas salomónicas, los estípites, tímpanos partidos y demás rasgos propios e este estilo se prodigan abundantemente. La imposición de la casulla a San Ildefonso, San Pedro, San Pablo y la Virgen de la Asunción son las imágenes que cobija. Repartidos por las capillas hay una considerable cantidad de retablos e imágenes del s. XVII, muy interesantes en los que abunda la iconografía de la contrarreforma. En una tribuna del lado del evangelio se asienta un órgano barroco de mediados del s. XVIII.

Ermita de los Remedios

En el extremo del pueblo se encuentra la ermita de la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios. Su arquitectura es de tradición popular. Dispone de una nave y espadaña. La Virgen titula es del siglo XVIII y entre sus imágenes pueden citarse un Cristo gótico del siglo XV, algunas pinturas sobre tabla y la Virgen con el Niño del s. XVI.

Los Vinos verdejos

Aunque es pueblo fundamentalmente agrícola y ganadero. En Pozaldez tuvo una gran importancia el viñedo a partir del s. XVI, como en general en toda la Tierra de Medina. Su propio nombre (Pozal de hez) parece tener su origen en la abundancia de vino en tiempos pasados. Ya entonces la zona era conocida y apreciada por la calidad de sus vinos blancos, que abastecían las mesas reales y nobles y se exportaban a la región cantábrica. La producción de viñedo es un componente importante de la prosperidad económica de la villa en su época de esplendor. La producción de viñedo es un componente importante de la prosperidad económica de la villa en su época de esplendor, cuando construye sus dos iglesias. La Denominación de Origen Rueda acoge actualmente los vinos que produce esta zona, muy depurados en cuanto a métodos de elaboración. Es famoso el vino verdejo de Pozaldez, elaborado a partir de la variedad de uva del mismo nombre, que es autóctona de la localidad. Esta tradición de la producción del vino se mantiene, modernizada, en dos bodegas industriales, que elaboran las marcas Carrasviñas y Martivillo, nombres tomados de la toponimia local.

Curiosamente, un pueblo tan generoso con el vino ha carecido históricamente de agua, como lo testimonia la monumental fuente, conocida popularmente como "El caño" que el espíritu ilustrado hizo construir en medio del pueblo y que ostenta esta leyenda:

"Reinando Carlos III se hizo esta fuente a expensas de los propios de esta villa de Pozaldez. Año de 1790"

Las Fiestas

Pozaldez celebra sus fiestas patronales de San Boal el 20 de mayo. Se saca al santo en procesión en medio de danzas, y se completan los festejos con verbenas y juegos populares.

En verano se celebra otra fiesta, el 20 de agosto, de contenido taurino, que va precedida de una semana de actividades culturales, de larga tradición en Pozaldez, en la que hay una gran participación de hijos del pueblo.

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11-02-05 - La última copla de 'Luisito, el de Pozaldez'
El 'juglar' vallisoletano que se ganó la vida cantando y bailando a las mozas de los pueblos para conseguir limosna falleció esta semana a los 92 años en una residencia de ancianos
LORENA SANCHO

Luis García Mongero "Luisito" El último juglar

Luis García Mongero "Luisito" El último juglar

El eco del tañido a muerte de las campanas de Pozaldez retumbó el pasado domingo en los más de 8.000 kilómetros cuadrados de la provincia de Valladolid. La tradición, el folklore castellano y la solidaridad de los vallisoletanos enlutaron en señal de duelo por uno de los personajes más queridos del siglo XX: ‘Luisito, el de Pozaldez’, el juglar de los pueblos, el coplero de las mozas pueblerinas. Dos días después de cumplir la nada despreciable edad de 92 años, el corazón alegre y afable de Luis García Monjero no pudo vencer a una vigorosa gripe y dejó de latir en la residencia de ancianos de la capital que le acogía desde hace siete años. Su muerte, que irrumpió como un jarro de agua fría en el pueblo que le vio nacer y del que tanto alardeó en cada uno de sus viajes, marca ahora una era de ambiciosos homenajes que culminen un reconocimiento que ya conoció en vida.

Corrían los años cuarenta cuando Luisito, tras quedar huérfano y ser rechazado en el campo por su pequeña estatura y consiguiente falta de fuerza, se vio abocado a acarrear agua con un carretillo hasta la Fuente del Caño y a aceptar pequeñas limosnas de sus vecinos de Pozaldez para poder sobrevivir. Pronto entendió, en cambio, que si emprendía un veraniego rumbo por los pueblos de la provincia los beneficios que obtuviera de sus solidarios paisanos le ayudarían a pasar el invierno sin penuria. Así lo hizo.

Ataviado con una alforja y ropa prestada, el vecino de Pozaldez arrancó su errante peregrinaje por la provincia, que llegaría incluso a alcanzar las comarcas abulenses, segovianas, salmantinas y zamoranas. Luisito bailaba y cantaba, ofrecía coplas a las mozas con rimas que se inventaba. Cada dos días, un pueblo diferente. Allá donde tocara rendir culto al patrón, donde la algarabía reinase por unos días, aparecía el pozaldejo.

«Éramos los primeros en ver a Luisito cuando se acercaba la fiesta de Valdestillas, porque yo de pequeño pasaba todos los veranos en Viana, en una casa junto a la vía del tren. Venía desde Pozaldez andando y cantando. Cuando llegaba, pedía permiso para entrar, cantar y bailar algo y nos entretenía con su conversación», recuerda el etnógrafo y folklorista, Joaquín Díaz.

Estrofas tan populares como Echo un baile a estas mozas y a los mozos del lugar y a los pobres les deseo que casen bien a sus mozas con mucha felicidad o Para esta mocita una jotita perduran todavía en la mente de todas y cada una de las personas que le llegó a conocer, de aquéllas que, alguna vez en su vida, le ofrecieron un pajar o una casa de labranza donde pasar la noche. «La gente le daba de comer, le arropaba y le regalaba ropa, por eso las chaquetas siempre le quedaban grandes. Todo el mundo le tenía cariño», explicó el teniente alcalde de Pozaldez y estudioso de su figura, Alfonso Hernández.

Con el paso del tiempo, Luisito fue conocido como ‘el de Pozaldez’ en numerosos pueblos de Castilla y León. Su fama era tal que, según recuerda Hernández, el locutor de radio Vicente Ballester realizó una vez un programa sobre su persona «y la emisora se colapsó con cientos de llamadas de personas que le conocían incluso como ‘Don Luis’», rememora.

Fe del éxito del que gozaba en la región pueden dar hoy en día dos mujeres abulenses que moran la residencia de ancianos de Pozaldez. «En Sinlabajos, cuando yo tenía 19 años venía Luisito y le decíamos: ven aquí que te lavamos los calzoncillos, y él echaba a correr con su macuto», recuerda jocosa la septuagenaria Isabel Sánchez. Casualidades de la vida hicieron que a la hora de elegir residencia los hijos de Isabel le ofrecieran, entre otras, la de Pozaldez: «No me lo pensé. Dije: yo a Pozaldez, donde Luisito, y aquí estoy», comenta.

Los años de andanzas, de ser portador de recuerdos para vecinos de unos y otros pueblos y de recibir pan con longaniza se truncaron definitivamente hace siete años, cuando el Ayuntamiento de Pozaldez se hizo cargo de él, le asignó un tutor y lo trasladó a una residencia de ancianos de Valladolid. Quedaban así sin fundamento los rumores que siempre aludían a un posible patrimonio que respaldaba a Luis García Monjero. «Eran bulos, cuando nos hicimos cargo de él tenía cerca de doscientas mil pesetas», desmintió con gesto de tristeza el teniente alcalde.

Poco tiempo antes de morir, la pozaldeza Victoria Martín, de 91 años, le fue a visitar: «Me pidió que le fuera a ver más a menudo, que se acordaba mucho de su pueblo y de que su casa se había hundido».

Hace cuatro días, el cuerpo de ‘Luisito, el de Pozaldez’ fue enterrado en la villa que le vio nacer, envuelto en una de tantas nevadas a las que se enfrentó durante su vida peregrina. El recuerdo de este «bonachón y divertido» trovador aguarda ahora a que el Ayuntamiento pueda recaudar suficientes fondos como para instalar una escultura de grandes dimensiones en la Fuente del Caño. La réplica de la estatua en miniatura ya está lista. Su persona, en cambio, jamás se podrá replicar. Descanse en paz.

ALFONSO HERNÁNDEZ MARTÍN
"Luisito el de Pozaldez"
Argaya, Revista de Cultura, 2ª época, nº 18, pp. 11-13
Diputación Provincial de Valladolid, Valladolid, 1999.

Luisito el de Pozaldez, ha muerto . Descanse en Paz

Luisito el de Pozaldez, in memoriam.

Vengo de ver a «Luisito», el nuestro, el que recorría pueblos y calles con sus alforjas, llenas de noticias, saludos e invitaciones las fiestas de San Boal, patrono de Pozaldez.

Luisito es bajito, regordete, de aspecto agradable y bonachón, nace un 4 de febrero de 1913, hijo de un carretero, labor que él practicó en su adolescencia dura y sacrificada; asistió a la escuela del pueblo hasta los 20 años debido a la amistad de su familia con los maestros y al retraso que manifestaba en sus estudios, alternando con trabajos en el pueblo como acarreador de agua con un carretillo de 2 cántaros hasta la Fuente del Caño y ayudando a su padre en la carpintería; pero pronto se queda huérfano y pierde a su padre en un desgraciado accidente; quedando a costa de su tía, ya que su madre murió joven y apenas la conoció.

Luis García y Monjero
Luis García y Monjero

Años duros y difíciles para todos, y nuestro Luisito alternaba el escaso trabajo que le ofrecían de acarrear agua y sobre todo en vendimias que se enrolaba en cuadrillas que le ayudaban a echar la uva a los cestos, pues él no llegaba con el peso del cuévano. Se las ingeniaba para ganarse la simpatía de la gente que le acompañaba en aquellos escasos trabajos que realizaba, pues en los del campo le rechazaban debido a su estatura o a que él era poco habilidoso para dichas tareas.

Es cuando optó por alternar el poco trabajo con la mendicidad que solicitaba al principio a los pudientes del pueblo, y al no obtener trabajo, obtenía el beneficio del que se creía generoso y le ayudaba a supervivir.

Pronto descubrió con su ingenio que había que ofrecer algo más para pedir, y ampliar su horizonte de posibilidades. Luisito bailaba y ofrecía sus canciones, a pesar de bailar mal y cantar peor. Pero no le importaba mucho el estilo, sino el contenido de su mensaje con las letras que él componía:

«Hecho un baile a estas mozas y a los mozos del lugar y a los pobres les deseo que casen bien a sus mozas con mucha felicidad».

Así comienza nuestro amigo Luisito a recorrer caminos y pueblos, ofreciendo su espectáculo a cambio de la voluntad. Se granjea la amistad del alcalde, del cura, del maestro, de los labradores, que son quienes le proporcionan el alojamiento y la manutención. Siempre en una breve estancia de uno y dos días en cada villa que recorría. Luisito solía aparecer en los pueblos siempre en la misma época, que por lo general coincidía con las fiestas del santo patrono. A Luisito se le recibía como uno más del pueblo, jamás era un extraño; era el caminante que trae nuevas, como peregrino con su canto en sus labios y un baile en sus cortas piernas, con los brazos en alto giraba a diestra y siniestra, terminando con una vuelta en redondo agradeciendo a todos su voluntad por escucharle y atenderle en su función pública, bien en la plaza o en la puerta solariega de cualquier vecino del lugar.

Esa es la diferencia de Luisito con un clásico mendigo, mitad bufón, mitad bailarín, con su chaqueta que le llegaba casi hasta las rodillas, prenda que le regalaban allá donde pernoctaba; con su tez tostada de andar por los caminos, con su bastón o cayada para defenderse de los perros y el hato al hombro. Llega a los pueblos de Valladolid, Segovia, Avila y Salamanca, cantando y saludando, rodeado de chavales, escuchando las historias que Luisito les relataba, mientras recorría las casas habituales a los que saludaba, y preguntaba por cada miembro de la familia, ofreciendo su baile y canción terminaba invitándoles a la función de su pueblo Pozal-dez 20 de mayo (San Boal).

Este cariñoso y simpático personaje, querido por mucha gente y admirado por su forma de vivir, ha compartido posadas, casas de labranza, pajares, estaciones de ferrocarril y por supuesto en casa del señor alcalde o el cura del lugar, siempre con el máximo respeto y un exquisito cariño hacia Luisito.

Luisito en una casa humilde de Pozaldez pasaba el invierno planificando su gira o viaje; y para ello solicitaba la ayuda de las gentes de bien que le escribían las cartas que él dictaba, dirigidas a todas las amistades de los pueblos y lugares que él recorría. El apenas sabía escribir, pero relataba esas cartas con mucho detalle, para el dueño, la dueña de la casa y sus hijos, explicando su estancia en Pozaldez y relatando los aconteceres del pueblo. «Fulano ha matado dos marranos que la familia crió y me invitaron al guiso». «Ha muerto la seña Fulanita y les he dado el pésame a la familia». Bodas, bautizos, fiestas y por supuesto accidentes eran los relatos en sus cartas a sus amigos, que firmaba con sumo cariño. Personaje curioso, caminante incansable, último juglar, peregrino de Castilla. «Luisito» o «Don Luis» partía desde tierras de Medina recorriendo media Castilla con sus coplillas, cantando y bailando.

La última etapa de su vida en Pozaldez fue dura, al fallarle las fuerzas y no poder salir a recorrer sus caminos, solicitaba escribir sus cartas, y recibir sólo el cariño de unos pocos que acompañaban a Luisito en su casa.

Triste y melancólico lucha por salir como pájaro en jaula para avivar su espíritu y gozar de esa libertad digna que se ganó con el respeto de todos.

Es cierto que han forjado auténticas leyendas acerca de Luisito, con su origen y fortuna. Pero la realidad es que ha vivido de manera muy austera, siempre con dignidad e independencia, gozando de esa libertad, de vivir siempre esperando la limosna de los demás a cambio de algo, «bailar y cantar», con respeto siempre y cariño agradecido.

Pasa sus días en una residencia de ancianos de Vallado-lid, que le costó adaptarse a vivir dentro de un régimen, después de gozar de libertad toda su vida.

En Navidad de 1998 recibió el homenaje y cariño en un acto que organizó la Asociación Cultural «Las Peñas» junto al grupo de jotas «Alfonso Hernández» de Pozaldez que crearon una jota para dicho acto, compartiendo con Luisito una jornada de homenaje, cantando y bailando la jota de Luisito. Así dice su estribillo:

¡Ay! Luisito ¡Ay! Luisito
fuiste el último juglar
que supo vivir la vida
sin tener que trabajar.

Al pueblo de Pozaldez
le conoce media España
es su nombre muy bonito
«Luisito» le dio la fama.

Gracias «Luisito» por ser así,
jamás te olvidaremos.

Luis García y Monjero
Luis García y Monjero

Luis García y Monjero
Luis García y Monjero


A LUISITO

Lluvia, sol, luna y estrellas
fueron camino al pasar
su figura peregrina
de hombre sincero y juglar.

Bajo el cielo de Castilla
sus sueños, al despertar,
sembraron cantos y risas,
silencios y libertad.

En su pequeña grandeza
guarda su gran soledad
llena de amor y de lágrimas,
recuerdos y eternidad.

Pepita Castelló



HA MUERTO LUISITO, EL DE POZALDEZ

Una esquela necrológica mandada colocar por el Ayuntamiento de Pozaldez anunciaba ayer a los lectores de El Norte de Castilla que el pasado domingo, 6 de febrero, había muerto en Valladolid, Luis García Mongero, conocido en gran parte de Castilla y León como Luisito, el de Pozaldez. Ha sido el último juglar de esta tierra, todo un personaje. Bajito, risueño, llamando a las puertas de las casas, ofreciendo sus coplas y volteretas por unas monedas. Recuerdo que lo entrevistamos el día de Sacedón del año 1983 para la revista Tierra y Pinar, incluyendo sus palabras en el número de mayo de ese año. Descansa en paz, amigo Luisito. Te imaginamos vagabundo por los infinitos corros del cielo, con tu cayada y tus alforjas, pidiendo limosna a cambio de tus humildes cantares.

Es pequeño, de tez morena curtida al sol de mil pueblos de Castilla que él recorre puntualmente cada año, en ocasión de fiestas y romerías. Sobre su viejo abri go de paño gris marchan, fieles compañeras, sus raídas alforjas, que saben de pan y de sudor. Su cayada de madera camina silenciosa con él por los campos castellanos. LUISITO ha llegado un año más a Sacedón, fiel a su cita de tantos años. Nos acercamos a él y comenzamos a charlar.

LUISITO, QUEREMOS HACERTE UNAS PREGUNTAS PARA "TIERRA Y PINAR", LA REVISTA DE PEDRAJAS.

. Bueno, pero ¿hay que pagar algo por eso?

¡NO, HOMBRE, NO, NO HAY QUE PAGAR NADA! AL CONTRARIO, TE DAREMOS UNA PROPINILLA.

. Bueno, bueno, pregúnteme usted.

¿CÓMO TE LLAMAS Y QUE EDAD TIENES?

. Me llamo Luis García Mongero y tengo ya setenta años.

¿DESDE CUÁNDO LLEVAS ESTA VIDA ANDARIEGA POR LOS PUEBLOS?

. Hace ya unos treinta y cinco años que salgo por los pueblos.- 

¿ HASTA DÓNDE LLEGAS EN TUS SALIDAS?

. Recorro muchos lugares de Valladolid y Zamora. Lo más lejos, por aquí a Coca y Samboal.

¿VIAJAS SIEMPRE A PIE?

. Hombre, no siempre. Monto en tren y en coche de línea o me pongo en la carretera a ver si me lleva alguien.

- ¿TE PARAN BIEN CUANDO HACES DEDO?

. Paran bien o mal, depende.

LUISITO, ¿TÚ VIVES DE ESTO, DE LO QUE TE DAN ?

. Sí, vivo de esto. Antes trabajaba algún tiempo en la vendimia en mi pueblo, pero poco tiempo.

SI AHORA TE OFRECIERAN UN TRABAJO, ¿LO ACEPTARÍAS?

. Hombre, ya tengo edad y no podría trabajar por ser mayor.

A PROPÓSITO, LUISITO, SI YA TIENES SETENTA AÑOS COBRARÁS ALGUNA PENSION, ¿NO?

. Sí, me dan una paga, pero sólo de cinco mil pesetas.

- ¿ CUÁNTO DINERO PUEDES SACAR EN UN DÍA COMO ÉSTE, DE SACEDÓN ?

. Unas cuatrocientas o quinientas pesetas.

- HOMBRE, LUISITO, QUE NO SOMOS DE HACIENDA, ALGO MÁS SACARÁS.

. Bueno, sí, a lo mejor unas mil pesetas.

¿QUÉ HARIA UN HOMBRE COMO TÚ, SI TUVIERA MUCHO DINERO?

. Distraerme con mis amigos buenos, que no con los malos, que no me interesan.

- ¿A QUÉ TE DEDICAS EN INVIERNO, CUANDO HACE MAL TIEMPO?

. Descanso, voy por leña para estar calentito y me hago la comida.

- LUISITO, ¿VIVES SOLO?

. Sí, vivo solo, aunque tengo familia en La Seca.

- ¿ESTÁS CONTENTO CON LA VIDA QUE LLEVAS?

. Sí que estoy contento, por ahora. El día que no pueda seguir saliendo me quedaré en casa.

- CUANDO ESTÁS FUERA DE TU PUEBLO, ¿DÓNDE SUELES DORMIR?

. Siempre duermo en alguna casa, nunca a la intemperie. En Pedrajas me quedo donde un familiar de los Cantalapiedra.

- EN TANTOS AÑOS DE VIDA ANDARIEGA, ¿NO TE HAN SUCEDIDO COSAS RARAS O PERCANCES?

. Nunca me ha pasado nada malo, ni me han pegado. Algunas veces hay sinvergüenzas que se emborrachan, se llenan de vino, me llaman motes y me insultan. Pero en Pedrajas siempre me pinta bien.

¿ HAS SUFRIDO ALGUNA VEZ ENFERMEDADES GRAVES O CONTRATIEMPOS IMPORTANTES?

. Nunca, sólo catarros, cosas graves nada.

Aprovechamos la presencia del fotógrafo para retratarnos a los pies de la Virgen, haciendo un alto en la conversación. Luisito se pone muy serio y yergue mucho la cabeza para posar. Al acabar, insiste en cantarnos una copla que habla de amores y de mozas, de Sacedón y Barcelona. Lo hace mientras danza con pequeñas volteretas, bien latos los brazos. Luisito está muy preocupado por sus útiles, que hemos dejado abandonados, y pronto volvemos junto a ellos, para proseguir la conversación.

LUIS, ¿ERES MUY DEVOTO? Sí, rezo siempre a la Virgen de los Remedios, la patrona de mi pueblo. La función es el 20 de mayo, si queréis ir, estáis invitados.
LUIS, ¿ERES MUY DEVOTO? Sí, rezo siempre a la Virgen de los Remedios, la patrona de mi pueblo. La función es el 20 de mayo, si queréis ir, estáis invitados.

- LUIS, ¿ERES MUY DEVOTO?

. Sí, rezo siempre a la Virgen de los Remedios, la patrona de mi pueblo. La función es el 20 de mayo, si queréis ir, estáis invitados.

¿QUÉ OPINAS DE FELIPE GONZÁLEZ?

. Dicen que va a hacer muchas obras, muchas carreteras, y eso está bien.

- ¿QUIÉN TE HA ENSEÑADO A CANTAR TUS COPLAS?

. Unos amigos que tengo por los pueblos.

- ¿ HAS TENIDO NOVIA ALGUNA VEZ?

. Tuve una, pero no se presentó, después de haber estado yo preparando la comida para invitarla.

- ¿ TE HUBIERA GUSTADO CASARTE, LUSITO?

. No, porque si me hubiera casado, me habría ido mal.

- OYE, ¿ Y TE HABRIA GUSTADO TENER HIJOS?

. Hombre, no se sabe, porque la vida está tan mala.

- BUENO, LUISITO, NO SE ME OCURRE NINGUNA OTRA COSA QUE PREGUNTARTE. TE DAMOS LAS GRACIAS Y TE DESEAMOS QUE VUELVAS MUCHOS AÑOS MÁS A NUESTRA ROMERIA.

. Oiga, que le convido a un vaso.

- MUCHAS GRACIAS, LUISITO, PERO VAMOS A VER SI VENDEMOS ALGUNA REVISTA, HOY QUE HAY MUCHA GENTE DE FUERA. ADIÓS.

Luisito recoge sus pocas pertenencias y sigue su camino entre las gentes. Su menuda figura seguirá trotando por todos los lugares de nuestras tierras, como remoto vestigio de tiempos pasados! HASTA SIEMPRE, LUISITO.

Carlos Arranz 

NECROLÓGICAS
 
LUIS GARCÍA MONGERO
(Luisito)

Ha fallecido en Valladolid el día 6 de febrero de 2005

A LOS 92 AÑOS DE EDAD

Después de recibir los Santos Sacramentos y la Bendición Apostólica de Su Santidad

D. E. P.

EL AYUNTAMIENTO DE POZALDEZ Y SU CORPORACIÓN, JUNTO CON TODOS SUS VECINOS:

Ruegan una oración por su alma.

CAPILLA velatoria: Tanatorio «El Salvador», Camino del Cementerio, 21 (Valladolid).

FUNERAL «CORPORE INSEPULTO»: Hoy lunes, día 7, a las 17 horas, en la Parroquial de San Boal, de Pozaldez. Acto seguido se realizará la conducción al cementerio de dicha localidad.

Funeraria «Castellana»

Luisito el de Pozaldez, in memoriam.

Pozaldez, además de por sus excelentes vinos, de la habilidad y maestría con la que sus hombres del campo labran sus buenas tierras de pan llevar, de su bicentenario olivar, de su perenne lavajo, del caño de la época de Carlos IIII, de sus dos iglesias coronadas por la majestuosa torre de San Boal, de su afamado artista local, Ladis, y de su sabroso pan; es también muy conocido por ser el pueblo de Luisito.  Luisito el de Pozaldez.

Luis García y Monjero


"Luisito el de Pozaldez"

Luisito el de Pozaldez, ha muerto .
Descanse en Paz



El mozo Luis, retornó por última vez a su querido pueblo dos días después de cumplir noventa y dos años, en esta ocasión para quedarse definitivamente con los suyos, en la villa que le vio nacer y vivir. Y como no podía ser de otra manera, el destino quiso que su despedida coincidiera con el final de las Águedas y el comienzo de los carnavales, recreaciones del mundo al revés, que reflejan en cierto modo el anacronismo de su existencia.

Luisito paseó con orgullo el nombre de nuestra villa en sus andanzas por los numerosos pueblos, aldeas, villas y ciudades de Castilla, a los que puntualmente visitaba en sus fiestas patronales, para llevar la alegría a los lugareños con sus coplillas, bailes, saltos y revueltas. Su presencia era todo un acontecimiento en aquellas épocas de penuria y sinsabores. Los chicos suspendían las tareas escolares para ir a su encuentro apenas adivinaban su rechoncha silueta por los caminos, con su manta, su bastón, su boina, su corbata y su eterna sonrisa. La primera parada era en la escuela, actuando ante los niños, quienes después se encargarían de anunciar la buena nueva de su presencia a todo el pueblo. El maestro correspondía la juglaría con un estipendio.

Se alojaba en casa de los señores "pudientes", como él mismo decía, o si no lo eran tanto, en aquellas donde le demostraban cariño y respeto; comunicándoles su llegada con la suficiente antelación, mediante cartas que le escribíamos desde Pozaldez, en las que aprovechaba para interesarse por todos los miembros de la familia, al tiempo que les deseaba mucha salud y prosperidad. Recordaba los nombres de todas las personas, los pueblos y la fechas del día de la función de cada uno de los lugares a los que periódicamente acudía.

Entre sus convecinos es bien sabido que el infortunio familiar ( huérfano de madre y la muerte temprana de su padre), unido a su condición de hombre bajito, la vida difícil de entonces y el hecho de no estar sobrado de entendimiento, avivaron en él el instinto de adaptación, buscando tácticas de supervivencia ingeniosas: convirtió la mendicidad, más que en una necesidad, en su trabajo, en un arte, a cambio de la voluntad. Utilizó sus carencias físicas e intelectuales como medio de vida, pero sin engañar a nadie. Sacaba lo justo para su manutención y mantener su casa, símbolo de su independencia y dignidad, principios muy arraigados en Luis. Tuvo la virtud y el mérito de ser siempre tal cual.

Luisito nos pertenece a todos, está en la memoria colectiva de los que le hemos conocido. Personaje enmarcado en un tiempo pasado, como el de los antiguos cómicos que recorrían los pueblos rompiendo la rutina con sus representaciones y su encanto, cuando la televisión solo era cosa de bares. De carácter afable, simpático, educado, reverente y muy cumplido con quienes lo trataban bien, quizá por ello le cabe el honor de no haber sido considerado forastero en lugar alguno. Jamás se consideró un pobre y menos aun mendigo. Y en verdad que no lo fue.

Viajero infatigable, cual caballero andante de singular figura, luciendo el estandarte de Pozaldez y armado de ingenuidad, inocencia y sencillez, se enfrentó a la vida, repartiendo alegría y sana distracción, y de esta manera, nos ganó a todos.

Luisito ha sido el mejor embajador que hemos tenido: "soy de Pozaldez, el pueblo más alto y más bonito". A pesar de las infinitas sendas trazadas en su solitario caminar nunca perdió el rumbo, su pueblo natal tiró de él con fuerza hasta el final de sus días, éramos su permanente compañía. Nos representó dignamente y dio siempre la talla elogiando a su pueblo, de suerte que su mayor halago era cuando le recordaban su procedencia.

Ya en vida, sus vecinos le tributamos un homenaje merecido, como reconocimiento y gratitud a su labor divulgativa, dando renombre y esplendor a nuestro pueblo, aquí y allá, y, como tiene escrito un poeta de la prosa desautorizado en nuestra villa, por ser "escultor de sonrisas con la magia cándida de su ingenio"

Luisito, el último juglar, has contribuido a escribir uno de los capítulos más hermosos de nuestro libro "Historia y Vida", por ello, con el permiso de las autoridades, intentaremos estar a tu altura perpetuando tu celebridad y tu figura en un lugar apropiado de tu querido Pozaldez.

Este modesto epílogo quedaría incompleto si los naturales "del pueblo de Luisito" no expresáramos nuestra gratitud a las personas de tantos y tantos pueblos que le demostraron su afecto, pues siempre volvía contento de sus giras porque en todos los sitios se sentía querido.

Fdo.: José Mª González Sanz – Pozaldez

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13-05-06 - La Asociación "Las Peñas" celebró su último acto, instalando un monolito en recuerdo de "Luisito"

LUIS, El último Juglar.
LUIS, El último Juglar.

El primer fin de semana del mes de mayo, coincidiendo con la fiesta de "Los Remedios", en la que los numerosos cofrades rinden honor a la Virgen del mismo nombre, la Asociación Cultural"Las Peñas" instaló un monolito en recuerdo de Luis García Mongero, conocido coloquialmente como "Luisito el de Pozaldez", fallecido en febrero del pasado año.

De este modo se cumple el compromiso adquirido por la Asociación Cultural de realizar un acto consistente en perpetuar la memoria del que fue, según el dicho popular, el último juglar de Castilla. Con este reconocimiento se pretende igualmente recoger el sentir del pueblo de Pozaldez hacia uno de los vecinos más humildes pero no por ello menos recordado, tal y como reza en la placa colocada al lado de su imagen:"Embajador y pregonero de su pueblo: escultor de sonrisas como la magia cándida de su ingenio".

Con este pequeño monumento, se quiere representar también el más sincero agradecimiento que desde su pueblo natal se ha querido hacer llegar a todas las gentes de los numerosos pueblos que Luisito visitó, donde fue siempre acogido como uno de los suyos, demostrándole todo el cariño y simpatía.

Por último, significar que esta actuación supone el punto y final de la Asociación Cultural "Las Peñas", que tras varios lustros aportando brillo y esplendor a Pozaldez. "Las peñas" desaparece, según el comunicado de prensa de sus directivos, como resultado de los lamentables sucesos promovidos por los responsables del Consistorio en varias ediciones de sus actos culturales.

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