El
control del peso y de la medida se remonta a tiempos inmemoriales
y surge de la necesidad de dotar a la sociedad de normas e
instrumentos que garanticen la exactitud y la fidelidad en
las transacciones comerciales. A lo largo del tiempo, los
gobernantes establecieron una serie de patrones ponderales
que fueron de obligado cumplimiento en todos sus territorios,
instituyendo órganos de control supervisados por funcionarios
fiscales que inspeccionaban, contrastaban y marcaban las medidas
como garantes de su fidelidad, aplicando sanciones ante su
incumplimiento. Hasta el establecimiento en España
del Sistema Métrico Decimal (Ley de Pesas y Medidas
en 1849, no obligatoria oficialmente hasta 1880) la variedad
de unidades de peso, medida y capacidad fue enorme, llegándose
a utilizar patrones diferentes en los distintos reinos y regiones
para las mismas referencias a medir o a pesar.
La
selección de pesas y balanzas que presentamos tiene
una variada procedencia, cronología y uso, pretendiéndose
con ello que sea representativa de los diferentes instrumentos
utilizados en el pesaje de mercancías y de materiales
diversos. Así, podemos encontrar desde romanas de hierro
de doble pesada, romanillas pequeñas para el peso de
moneda o de raciones de garbanzos (romanas garbanceras), pesacartas,
balanzas de equilibrio para la comprobación del calibre
y peso de distintas monedas (inglesas, francesas y duros de
plata españoles); un ponderal de vasos anidados -posiblemente
utilizado en orfebrería y, como no podía
faltar entre las piezas representadas en el Museo de las Ferias,
las cajas de cambista con su balanza y ponderales monetarios
(dinerales), utilizadas para la comprobación del peso
de las monedas de oro y plata y en el comercio del dinero.
Las balanzas de cambista más antiguas de las expuestas
fueron fabricadas en el siglo XVIII en distintos lugares como
Madrid o Ginebra. Cabe señalar también la presencia
de dos cajas de caoba con balanzas para el peso de diamantes
y gemas, con sus ponderales expresados en quilates (carats):
una de ellas es de finales del XVIII o principios del XIX
y fue fabricada en Londres, mientras que la otra, realizada
en París en pleno centro del barrio judío, es
de la década de los años veinte del siglo pasado.
Piezas
expuestas temporalmente en la Fundación Museo de las
Ferias