30-09-08 - «Se decía que parecía buen católico, pero que no se le conoció confesor» - M. A. R. | LOGROÑO
Urdáñez leyó su trabajo del Marqués de la Ensenada
Llegó a ostentar el Toisón de Oro, la máxima distinción.
|
El catedrático Gómez Urdáñez disertó sobre el Marqués de la Ensenada. |
El catedrático de Historia Contemporánea. José Luis Gómez Urdáñez, trazó una biografía de urgencia de don Zenón de Somodevilla, marqués de la Ensenada para el común, un riojano de Hervías que «nació en cuna humilde». Había muchos hidalgos jornaleros en La Rioja y, además, quedó huérfano a una corta edad. El profesor describe al riojano como «pequeño de estatura, agraciado, simpático y jovial; oía más que leía». Su investigación sigue las peripecias de quien fue marqués de la Ensenada. ¿Cómo era? Pues adicto al 'brazo jesuítico. Fue ministro de cuatro secretarías. Gómez Urdáñez. Se decía de él que «parecía buen católico pero no se le conoció confesor». Se inició como marino participando en la conquista de Orán.
El autor evoca las grandezas y miserias del riojano. Como cuando se decía que el Rey Carlos III «le hacía menos caso que a sus perros», o ese momento en el que pensaba que sustituiría a Esquilache y comprobó que el rey no sólo no le hacía ministro, sino que le desterró a Medina del Campo.
Recuerda el catedrático que sus restos reposan en el Panteón de Marinos Ilustres, junto con los de grandes héroes de la Marina Española, como Jorge Juan, su gran amigo. La Armada reverencia a Ensenada. Existe desde tiempos muy pretéritos siempre un buque con su nombre.
Sostiene el autor de la lección inaugural que «La Rioja no ha olvidado a uno de sus hijos más leales». Y rememora que «hace seis años, con motivo del 250 aniversario de su nacimiento, Hervías y Alesanco celebraron la onomástica, ahora ya sabiendo que Zenon nació en Hervías, donde se le bautizó un 25 de abril de 1702. El hidalgo pobre y pronto huérfano llegó a ostentar el Toisón de Oro, la máxima condecoración que un español puede recibir de sus reyes».
Por fortuna, el trabajo del especialista en Historia Contemporánea no se reduce sólo a unos folios que pronto pasarían a un cajón. La UR convino con acierto editar una publicación conmemorativa, sin grandes pretensiones en su diseño, que ayer fue distribuida a las autoridades e invitados a la apertura del curso académico 2008/2009. Debe reiterarse que el experto ayer enseñó deleitando a una audiencia variopinta.
A Ensenada la historia le ha catalogado como un ministro ilustrado con sus mejoras en la navegación fluvial, creación de fábricas, desarrollo del comercio de las colonias, etcétera. Fueron impuladas por él al servicio del Ejército la de paños de Ezcaray o la de cáñamos y linos de Cervera del Río Alhama.
El trabajo está repleto de referencias riojanas. Sirva como ejemplo cómo se cuenta que los hermanos logroñeses Delhuyar espiaron por Europa «el arte de compactar metales», o sea, la técnica de construcción de cañones.