13-08-08 -
Con motivo del 488 aniversario de la "Quema de Medina", el proximo día 21 de Agosto en la Plaza de Segovia a partir de las 9 de noche, lo conmemoraremos con la celebración de un festival de música castellana con los siguientes actuaciones:
- Dulzainero "Floro" de Sardon de Duero
- Coral "Voces de Villanueva" de Villanueva de Duero
- Grupo Folk "Los Remeros de Zapardiel" de Foncastin.
Acompañamos documento sobre la memoria historica de esta celebración y os agradecemos vuestra acogida.
Manuela Burgos 619307033
José Luis Sánchez 677154202
Celebración del 488 aniversario de la " QUEMA DE MEDINA. 1520"
El incendio de Medina del Campo provocado por parte de las tropas reales, va a convertirse en un factor clave en la revolución comunera. Un clamor en contra del rey se va a extender por toda Castilla, la adhesión de numerosas ciudades al movimiento comunero es el resultado de una acción que avivó las llamas comuneras.
El verano de 1520 en Medina del Campo va siendo cada día más complejo, por una parte la villa se había mostrado intranquila por el desarrollo de sus ferias de mayo, aunque el cardenal-regente siempre se había mostrado prudente y de acuerdo a que se celebrasen dichas ferias tranquilamente, veía que si Medina tomaba el partido de las ciudades rebeldes, el rey se vería en una postura muy delicada. Por otra parte la situación en el interior de la villa era cada vez más inestable, si bien el concejo y los caballeros daban pruebas de lealtad a favor del rey; muchas voces se van uniendo a favor de las ciudades levantadas, los mercaderes por el temor que les inspira Ronquillo y las clases populares inspiradas por la actitud rebelde de Segovia y Toledo. A finales de julio el cardenal-regente había pensado en utilizar el parque de artillería que se encontraba en Medina contra la ciudad de Segovia, aunque esta acción le costase el levantamiento de la villa de las ferias.
Los acontecimientos que se van a desarrollar en el mes de agosto en Castilla y en particular en Medina, supone de hecho la consolidación del movimiento comunero. A principio de mes se constituye de manera formal la Santa Junta de ciudades en Ávila, preparándose una expedición al mando de Padilla, para socorrer a Segovia sitiada por las tropas reales. La alarma crece en el bando real, Ronquillo y Fonseca al mando del ejército real se instalan en Arévalo para impedir la llegada de este ejército a Segovia. El día 19 reciben la orden del Consejo Real para ir a Medina a tomar la artillería y emplearla contra el ejército de Padilla y Segovia.
El martes 21 de agosto de 1520 con las primeras luces, Fonseca y Ronquillo al mando del ejército real compuesto por 2.000 personas se encuentran ante Medina, pidiendo la artillería que se encontraba en la villa por orden del Consejo Real. En la villa se forman dos bandos: el corregidor y algunos caballeros están a favor de entregarla, pero el pueblo estaba totalmente en contra porque se pensaba que se iba a utilizar contra Segovia, ciudad hermanada por las ferias. Después de sendos pregones pidiendo la artillería -so pena de declararles traidores- y cuatro horas parlamentando entre la villa y las tropas reales, Fonseca decide entrar por la fuerza en la villa -a sangre y fuego-; mientras los medinenses han puesto en la Plaza Mayor las piezas artilleras al mando del comendador Luis de Quintanilla, apuntando hacia las principales bocacalles.
El primer intento de las tropas reales por entrar en Medina cuenta con la oposición de los medinenses cercando y bloqueando las calles de acceso, Fonseca manda que se incendien algunas casas, para de esta forma distraer a la población y poder capturar las piezas de artillería. Con la ayuda del corregidor Quijada, sus tenientes y algunos caballeros, proceden a incendiar una casa en la calle de San Francisco, así como en otros dos lugares más, extendiéndose el fuego con una gran rapidez hacia el resto de edificios y calles.
Ardió la zona comprendida entre el río Zapardiel y la Plaza Mayor y desde las Cuatro Calles hasta la calle Ávila, entre 700 y 900 casas se quemaron ese día. Pero lo más importante era que se habían quemado los almacenes donde los mercaderes tenían depositados sus productos, caso del convento de San Francisco lleno de mercaderías, con la gran pérdida que ello suponía para el futuro inmediato de las ferias.
Fonseca y Ronquillo abandonan Medina sin conseguir la artillería con la cual poder atacar al ejército de Padilla y la ciudad de Segovia, el ejército real es licenciado por orden del cardenal-regente y su gente huye e incluso se refugian en conventos e iglesias. Sus jefes parten en dirección a Flandes pasando por Portugal.
La situación en Medina a partir de ese momento es caótica el pueblo busca venganza en los culpables; al día siguiente el concejo se reúne para evaluar los daños del incendio, el pueblo irrumpe en la reunión al grito de traidores , matando al regidor Gil Nieto al que consideraban más culpable, muchos caballeros abandonan Medina y algunos otros se unen a los comuneros siendo sus jefes. Con la llegada de las tropas comuneras al mando de Padilla, Bravo y Zapata el día 24 la situación se calma.
El incendio de Medina del Campo va a destrozar la poca reputación del Consejo Real y del cardenal-regente que aún gozaban. Valladolid, Burgos y otras muchas ciudades castellanas se van a unir a la causa comunera cuando se enteran del incendió medinense. Medina intenta reanudar su vida normal cuanto antes. Las ferias era la mejor cosa del mundo y de la celebración de ellas dependía su futuro. Una de las primeras medidas de la Santa Junta es la orden de pregonar el seguro de la próxima feria de octubre por las ciudades del reino, aunque la villa se encontraba semidestruida y quemada esto no debería ser impedimento para que se dejara de celebrar en ella sus grandes ferias.
Los presagios del cardenal-regente se cumplen, Medina pasa a ser un lugar de reagrupamiento de las fuerzas comuneras, además de contribuir económicamente al sostenimiento de la causa. La Santa Junta se asienta en Medina del 16 al 19 de septiembre, la reunión celebrada el día 15 marca el final y tabla rasa de todos los alborotos y asesinatos cometidos tras el incendio. En adelante, nadie deberá tomarse la justicia por su mano.
La reconstrucción de Medina va a ser larga y lenta, según una relación de daños hecha por el concejo: entre edificios destruidos y mercancías y enseres quemados podía ascender las pérdidas a 3 millones de maravedís. Sus ferias se verán reconocidas a nivel internacional, siendo la época de esplendor este siglo XVI que acaba de comenzar.
La gratitud de Segovia hacia la gesta de Medina se advierte en la carta que escribió a Medina el 24 de agosto de 1520: “… También sabemos que no fue otra la ocasión de su quema, sino porque no quiso dar la artillería para destruir a Segovia… Pero tened, señores, por cierto, que pues Medina se perdió por Segovia: o de Segovia no quedará memoria, o Segovia vengará la injuria de Medina. Hemos sabido que peleasteis contra Fonseca, no como mercaderes sino como capitanes; no como desapercibidos sino como desafiados; no como hombres flacos sino como leones fuertes… Nosotros conocemos que según el daño que por nosotros, señores habéis recibido, muy pocas fuerzas hay en nosotros para satisfacerlos…Pero desde aquí decimos… que todos los vecinos de Medina libremente se aprovechen de los pinares de Segovia, cortando madera para hacer sus casas. Porque no puede ser cosa más justa, que pues Medina fue ocasión de que no se destruyese con la artillería Segovia, que Segovia dé sus pinares con que se repare Medina…”.
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Con el intervalo de los años la celebración de este suceso cae en el olvido, en 1922 el Ayuntamiento de Medina del Campo decide hacer una comida de hermandad con la ciudad de Segovia, se va a celebrar el 7 de septiembre en la fonda de la estación, con la asistencia de los alcaldes de Medina y Segovia.
En el año 1980, con el retorno de los ayuntamientos a la democracia, una comisión de peñas medinenses, formada entre otras, por los Marchosos, la Boina y los Golfos, organizan el día 21 de Agosto en la explanada del Castillo de la Mota, un festival de música castellana, con la actuación de los grupos folk: Tierra Seca y Arcaduz, el cantautor Jaime Lafuente y un grupo de coros y danzas de Valladolid, además de otras actividades para los menores. Al finalizar los actos se da lectura a un Manifiesto con la presencia de los alcaldes de Segovia y Medina del Campo.
Una vez más, esta celebración no tuvo continuidad, y no es hasta comienzos de este siglo, cuando un colectivo de personas independientes con el nombre de A.C. Hacia Medina del Campo, deciden celebrar este día. En el mesón “La Taberna” situada en la Plaza de Segovia de Medina del Campo y a los sones de la música castellana, se degustan los productos y vinos de nuestra tierra y se bailan las clásicas jotas castellanas.
Por fin, esta celebración continúa todos los años posteriores con la ampliación a otros bares, y es por último el 21 de Agosto de 2007 en el escenario de la plaza Segovia con la actuación del dulzainero “Floro” y el grupo de música folk, “Los Remeros del Zapardiel” cuando adquiere la consistencia necesaria para que se celebre la hermandad entre los pueblos de Segovia y Medina del Campo.
Queremos que esta historia no se quede en el olvido, por eso deseamos que todos los años por el 21 de Agosto, se celebre esta fraternidad con la actuación de grupos musicales de Segovia y de Medina y otras actividades.
Merece la pena.