Vista panorámica
Medina del Campo. Villa histórica, monumental, escultórica y paisajística
Villa de las Ferias

Correo electrónico
Música de la página

Vd. se encuentra en: - V Centenario de la muerte de Cristóbal Colón  
CRISTÓBAL COLÓN

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

MENÚ DE CONTENIDO


Cristóbal Colón

Cristóbal Colón, (c. 1451-1506), navegante y descubridor, tal vez de origen genovés, al servicio de España, hombre polémico y misterioso, autodidacta y gran observador, descubrió el Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492, fue el primer almirante, virrey y gobernador de las Indias, y enseñó a los hombres de mar de su tiempo el camino a seguir para ir y volver de América.

Cristóbal Colón nació el año 1451 en Génova. Algunos autores, sin embargo, defienden que era catalán, mallorquín, judío, gallego, castellano, extremeño, corso, francés, inglés, griego y hasta suizo. Siguiendo la tesis genovesa, sus padres fueron Doménico Colombo, maestro tejedor, lanero o tabernero, y Susana Fontanarrosa. De los cinco hijos del matrimonio, dos, Cristóbal y Bartolomé, tuvieron pronto vocación marinera; el tercero fue Giácomo (Diego Colón), que aprendió el oficio de tejedor; y de los dos restantes, Giovanni murió pronto, y la única mujer no dejó rastro. Recordando estos primeros años, Cristóbal escribía en 1501: "De muy pequeña edad entré en la mar navegando, e lo he continuado fasta hoy… Ya pasan de cuarenta años que yo voy en este uso. Todo lo que fasta hoy se navega, todo lo he andado".

El aprendizaje colombino se debió hacer en galeras genovesas primero, como grumete; como marinero, desde los 15 años, y con mando en barco desde los 20 o 22 años. Entre 1470 y 1476 recorrió todas las rutas comerciales importantes del Mediterráneo, desde Quíos, en el Egeo, hasta la península Ibérica, al servicio de las más importantes firmas genovesas. También participó en empresas bélicas, como el enfrentamiento entre Renato de Anjou y el rey de Aragón, Juan II, por la sucesión a la Corona de Nápoles. Se afirma que, al amparo de tantas guerras y conflictos como entonces había, ejerció de corsario, actividad muy lucrativa y reconocida hasta en los tratados internacionales de la época.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

Colón y Portugal

Según cronistas contemporáneos, Colón llegó a las costas del sur de Portugal (Lagos), cerca de Sagres, tras un durísimo combate naval acaecido cerca del cabo de San Vicente, el 13 de agosto de 1476. Incendiado su barco, Colón salvó su vida agarrándose a un remo y nadando hasta la costa. Empezaba la estancia colombina en Portugal, que duró casi diez años, tan importantes y decisivos como misteriosos. Fue en el pequeño reino ibérico, y de la mano de portugueses, donde aprendió a conocer el océano, a frecuentar las rutas comerciales que iban desde Islandia a Madeira, a tomar contacto con la navegación de altura, con los vientos y corrientes atlánticos y a navegar hasta Guinea. Dicen los cronistas que Colón, una vez repuesto, marchó de Lagos a Lisboa, donde se dedicó al comercio. En 1477 viajó hasta Inglaterra e Islandia, y en 1478 se movía entre Lisboa y el archipiélago de Madeira con cargamentos de azúcar. Hacia 1480, parece que se casó con Felipa Moñiz, quien le ayudó a acreditarse y restaurarse y a moverse como vecino y cuasi natural de Portugal. De este matrimonio, nació hacia 1482 en la isla de Porto Santo, del archipiélago de Madeira, su sucesor Diego Colón.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

¿Conocía Colón antes de 1492 las tierras de América?.

Hay grandes indicios y alguna prueba razonable, como el preámbulo de las Capitulaciones, de que Colón, cuando elaboró su plan descubridor, sabía más de lo que decía. Tal convencimiento, que se extendió ya desde el principio entre los primeros pobladores y cronistas, se corresponde con el llamado "Predescubrimiento de América". Parece que, entre los años 1477 y 1482, en que Colón no dejó de realizar frecuentes viajes a las islas Madeira, Azores y Canarias, algo trascendental, que él califica de "milagro evidentísimo", le sucedió, si hacemos caso a sus palabras: "Me abrió Nuestro Señor el entendimiento con mano palpable a que era hacedero navegar de aquí a las Indias, y me abrió la voluntad para la ejecución de ello. Y con este fuego vine a Vuestras Altezas".

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

Los defensores del predescubrimiento de América sostienen que ese algo trascendental, repentino y milagroso que le sucede a Colón en cualquier momento de estos años fue que alguien, con conocimiento de lo que decía, le informó de la existencia de unas tierras al otro lado del océano. Tal información aportaba detalles bastante ajustados sobre algunas islas y sus naturales, sobre ciertos parajes y, especialmente, acercade las distancias. Ese alguien fue, según unos, un piloto portugués o castellano (la conocida como "leyenda del piloto anónimo") que al regresar de Guinea se vio impulsado por alguna tormenta hasta las Antillas. Tras un tiempo allí, regresó, se encontró con Colón, le informó y murió. Según otra teoría, la información colombina procedería, no de un europeo, sino de algún grupo indígena que en un desplazamiento por las Antillas se vio obligado a desviarse océano adentro hasta encontrarse con Colón. Ambas teorías coinciden en señalar que tal encuentro debió producirse a bastantes leguas al Oeste de las Canarias, Azores o Madeira, en una zona que por aquel entonces frecuentaba. Cristóbal Colón se sintió elegido por la Providencia para descubrir aquellas tierras, y, a partir de ahí, comenzó a elaborar su proyecto, sabiendo que la mayor dificultad que iba a tener era cómo articularlo teóricamente para defenderlo ante los mayores expertos del momento: portugueses y castellanos.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

El proyecto descubridor colombino.

Por los años 1480-1482, Cristóbal Colón era un buen navegante, un hombre práctico y autodidacta, pero carecía de ciencias y saberes teóricos: "En la marinería me hizo abundoso; de astrología me dio lo que abastaba, y ansí de geometría y aritmética". Para elaborar su plan descubridor, Colón, que era más medieval que moderno, y se sentía instrumento de la Providencia, utilizó varias fuentes informativas: la Historia rerum ubique gestarum del papa Pío II; la Imago Mundi del cardenal francés Pierre d'Ailly; y la Correspondencia y Mapa que, en 1474, el sabio florentino Paolo del Pozzo Toscanelli había hecho llegar al rey de Portugal a través de su amigo, el canónigo lisboeta Fernando Martins.

De las dos primeras obras, que eran como enciclopedias del saber del momento y que estudió muy detenidamente, como demuestran las casi 1.800 apostillas o anotaciones al margen, extrajo referencias muy concretas sobre parajes bíblicos, situados en el fin del Oriente, como el Paraíso Terrenal, los Jardines del Edén, Tarsis y Ofir, el reino de Saba, los montes de Sophora, la isla de las Amazonas, que pronto situaría en distintas zonas de las Indias, porque para él allí estaba el extremo de Asia. De Toscanelli, que seguía a Marco Polo, recogió Colón todo lo relativo al gran kan, a la tierra firme asiática (Catay, Mangi y Ciamba) y sobre todo al Cipango, isla distante 1.500 millas del Continente y famosa por su riqueza. Sin embargo, hay un punto en el que Colón discrepaba del sabio florentino: las distancias entre ambos extremos del Océano. Toscanelli asignaba al mismo 120 grados de la esfera terrestre (casi el doble de la que en realidad tiene), y, aunque situaba algunas islas en el camino, la empresa resultaba muy arriesgada. Por esta razón, los portugueses, tras estudiar el plan, lo rechazaron y archivaron. Colón, sin embargo, sabía que, en el capítulo de las distancias, Toscanelli estaba equivocado: al empezar el viaje descubridor, anunció que las primeras tierras se encontrarían a 800 leguas de las islas Canarias.

Para defender su proyecto ante los expertos, tenía que entrar en mediciones sobre el grado y la esfera terrestres. Coincide con Alfragano: 1 grado = 56 millas y 2/3 (milla árabe de casi 2.000 metros); por tanto, la circunferencia del ecuador era igual a 20.400 millas. Esto daría 40.000 kilómetros para la circunferencia del ecuador (prácticamente la medida real). Sin embargo, Colón achica la esfera terrestre y da al ecuador una medida de unos 30.000 kilómetros, es decir una cuarta parte menos, porque está manejando la milla itálica, de unos 1500 metros. Hacia 1483 o 1484 defendió este proyecto ante los portugueses, que lo rechazaron. De mediciones, cálculos y Toscanelli, ellos sabían más que Colón. No les aportaba nada nuevo y además exigía mucho.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

Colón en Castilla.

A finales de 1484 o principios de 1485 dejó Portugal lo más secretamente que pudo y entró en Castilla: "Siete años estuve yo en su real corte, que a cuantos se habló de esta empresa todos a una dijeron que era burla", recordaría después. Tras arribar con su hijo Diego a algún puerto del golfo de Cádiz, quizá Palos de la Frontera, visitó el monasterio franciscano de Santa María de La Rábida, en donde siempre halló Colón ayuda material, amigos y conversación.

Alonso de Quintanilla fue amigo personal de Cristóbal Colón, a quien apoyó desde el primer momento de su llegada a España, y no fue obstáculo para que se le concedieran anticipos [Vid. nota 5, pp. 439-442]. La información que nos da Gonzalo Fernández de Oviedo al respecto, no deja lugar a dudas: "El aquel tiempo que Colón, como dixe, andaba en la corte, llegábase a casa de Alonso de Quintanilla, contador mayor de cuentas de los Reyes Católicos (el cual era notable varón y deseoso de acresçentamiento y serviçio de sus reyes) y mandábale dar de comer y lo necessario por una compasibilidad de su pobreça. Y en este caballero halló más parte e acogimiento Colón que en hombre de toda España, e por su respecto e intercessión fue conocida del reverendíssimo e ilustre cardenal de España, arcobispo de Toledo, Don Pedro González de Mendoça".

El 20 de enero de 1486, los Reyes Católicos recibieron por primera vez a Colón en Alcalá de Henares (Madrid), y a continuación nombraron una junta de expertos para valorar el proyecto colombino. La voz de la ciencia, al igual que en Portugal, le fue contraria.

A pesar de que muchos no daban crédito a lo que prometía, nunca faltaron protectores a Colón. Algunos de los más constantes fueron frailes con influencia ante los Reyes, como el incondicional, buen astrólogo y entendido en navegación, fray Antonio de Marchena. Otro religioso influyente, maestro del príncipe don Juan, y siempre favorable a Colón fue fray Diego de Deza. Es posible que el futuro descubridor revelase a ambos sus conocimientos en secreto de confesión. Un tercer religioso, decisivo en 1491 y 1492, fue el fraile de La Rábida, Juan Pérez. En la última fase de la negociación, además de hombres de religión, el genovés contó con el apoyo de algunos cortesanos distinguidos, como fue el caso de Luis de Santángel, Juan Cabrero o Gabriel Sánchez.

Entre los años de 1487 y 1488, mientras esperaba en Córdoba la decisión de los Monarcas, conoció a Beatriz Enríquez de Arana, una joven de humilde procedencia, que el 15 de agosto de 1488 le dio un hijo: Hernando Colón. Para hacer frente a sus necesidades, trabajó con sus manos pintando mapas de marear o portulanos que vendía después a los navegantes, e hizo de mercader de libros de estampa. En 1488, invitado sorprendentemente por el rey portugués Juan II, parece que hizo un viaje rápido a Portugal. Poco después, se movía por Andalucía y visitaba a los duques de Medinasidonia y a los de Medinaceli, mientras llegaba a su fin la guerra de Granada, que tenía ocupados a los Reyes Católicos.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

Las Capitulaciones de Santa Fe.

Después de muchas tentativas de que intercediera favorablemente de nuevo el monasterio de La Rábida y fray Juan Pérez, los Reyes Católicos, en un acto personal, no científico, decidieron respaldar el plan colombino. El 17 de abril de 1492 se firmaron las Capitulaciones de Santa Fe o documento-contrato, que estipulaba las condiciones en que Cristóbal Colón haría el viaje descubridor. El documento tiene dos partes, un preámbulo sorprendente que dice así: "Vuestras Altezas dan e otorgan a don Cristóbal Colón en alguna satisfacción de la que ha descubierto en las Mares Océanas y del viaje que agora, con el ayuda de Dios ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen". Ese "ha descubierto" es, para los partidarios de la teoría del Predescubrimiento, la prueba documental decisiva, ya que Colón se atribuye, antes de 1492, descubrimientos en el océano que ahora transfiere a los Reyes Católicos, en virtud de lo cual estos le corresponden dándole una serie de privilegios, que forman la segunda parte del documento:

1º) El oficio de almirante de la Mar Océana, vitalicio y hereditario, en todo lo que descubra o gane, y según el modelo del almirante mayor de Castilla.

2º) Los oficios de virrey y gobernador en todo lo que él descubra o gane. No se habla de hereditariedad. Para cubrir los cargos en las Indias, puede proponer terna a los reyes para que estos escojan.

3º) La décima parte de todas las ganancias que se obtengan en su almirantazgo.

4º) Que todos los pleitos relacionados con las nuevas tierras los pueda resolver él o sus justicias. Este punto nunca se cumplió porque estaba condicionado a los precedentes castellanos.

5º) El derecho a participar con la octava parte de los gastos de cualquier armada, recibiendo a cambio la octava parte de los beneficios.

Con este documento capital y otras mercedes, se dirigió a la villa de Palos a preparar la flota descubridora.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

El gran viaje.

Tres embarcaciones, Pinta, Niña y Santa María; un presupuesto de unos dos millones de maravedises; y alrededor de 90 hombres, reclutados con la ayuda inestimable de los hermanos Martín Alonso y Vicente Yáñez Pinzón, formaron la flota descubridora más trascendental de la historia. El 2 de agosto de 1492, Cristóbal Colón mandó embarcar a toda su gente, y al día siguiente, antes de salir el sol, dejaba el puerto de Palos.

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

La primera escala fueron las Canarias, donde tuvieron que arreglar el timón de la Pinta. El 6 de septiembre con el alisio ventando a favor, Colón marcó rumbo al oeste. Comenzaba la gran travesía. Su objetivo era el Cipango (la actual India), y advirtió a la tripulación que nadie se inquietase hasta haber navegado 700 leguas. A partir de esa distancia, no habría que navegar por la noche. Por si fallaba algo, sin embargo, decidió llevar dos cuentas sobre las distancias recorridas: una secreta o verdadera (sólo para él), y otra pública o falsa, en la que contaría de menos. El día 13 de septiembre, descubrió la declinación magnética de la tierra; y el 16 llegaron al mar de los Sargazos. A partir del 1 de octubre se da cuenta de que algo falla. El 6, ya han sobrepasado las 800 leguas y no hay indicios de tierra. Durante la noche del 6 al 7 de octubre, se produjo el primer motín entre los marineros de la Santa María. Los hermanos Pinzón apoyaron a Colón y lo sofocaron. Sin embargo, en la noche del 9 al 10 de octubre el malestar se extendió a todos, incluidos los propios Pinzón. Acordaron navegar tres días más y al cabo de ese tiempo si no encontraban tierra regresarían. No hizo falta: en la noche del 11 al 12 de octubre el marinero Rodrigo de Triana lanzó el grito esperado: "¡tierra!".

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

Al día siguiente desembarcaron en la isla de Guanahaní (que ellos bautizaron como San Salvador), actual isla de Watling, en el archipiélago de las Bahamas, y tomaron posesión de la nueva tierra en nombre de los Reyes Católicos. El 28 de octubre, arribaron a Cuba, y el 21 de noviembre se apartó de la flota Martín Alonso Pinzón. El 6 de diciembre llegaron a la isla de La Española; y el 24 encalló la Santa María, con cuyos restos y la ayuda del cacique de la zona, Guacanagarí, construyeron el fuerte de la Navidad. Tras dejar a 39 españoles ahí, siguieron la costa, encontraron a Martín Alonso Pinzón (6 de enero), y navegaron hasta la costa de Samaná. Desde esta zona, el 16 de enero de 1493, el almirante dio la orden de regresar a España. El viaje fue tranquilo hasta llegar a las Azores, donde sobrevino una fuerte tormenta (12-15 de febrero) que forzó a la Pinta a separarse del almirante y arribar a Bayona (Pontevedra). Otra tempestad, cerca de Lisboa (4 de marzo) obligó al descubridor a desembarcar en Portugal. El 15 de marzo, don Cristóbal, al mando de la Niña, entraba triunfal en Palos. Martín Alonso lo hacía con la carabela Pinta pocas horas después. Llegaba muy enfermo, y a los pocos días murió. Tras el éxito descubridor, don Cristóbal informó a los Reyes, que estaban en Barcelona, se dirigió a su encuentro y fue recibido por ellos con todos los honores. Para anunciar el acontecimiento a toda la Cristiandad, escribió la famosa Carta de Colón.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

El segundo viaje.

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

El 25 de septiembre de 1493, el almirante zarpó de Cádiz al mando de 17 navíos y unos 1.200 hombres, portando las primeras simientes y ganados. Al salir de las Canarias, Colón puso rumbo más al sur que en el primer viaje para llegar al paraje que denominó la entrada de las Indias, en las pequeñas Antillas. Después de descubrir la isla de Puerto Rico, llegó hasta el fuerte de la Navidad y comprobó que había sido destruido y los españoles muertos. Fundó la primera ciudad de América, la Isabela. Recorrió la costa sur de Cuba, llegó a Jamaica, y a finales de 1494 descubría América del Sur (Cumaná), aunque lo ocultó hasta el tercer viaje. Comenzaba el poblamiento de La Española, las diferencias entre españoles y los levantamientos de los indios. A partir de 1495 empezaba el desprestigio del Nuevo Mundo, siendo el grito más escuchado entre españoles: "Así Dios me lleve a Castilla". El 11 de junio de 1496 arribó a Cádiz con la intención de contrarrestar la mala propaganda de las Indias. Llegaba vestido con un sayal de fraile franciscano.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

El tercer viaje.

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón

Costó mucho organizar la tercera flota colombina. Las Indias ya no atraían tanto y faltaban tripulantes. Incluso se dio poder a Colón para que embarcara a delincuentes. Ocho navíos y 226 tripulantes componían la flota, que dejó Sanlúcar de Barrameda entre febrero y el 30 de mayo de 1498. Desde Canarias, siguió a Cabo Verde y una latitud más al sur que las anteriores navegaciones, lo que le hizo sufrir una zona de calmas. Descubrió la isla de Trinidad; recorrió la costa de Paria, donde situó solemnemente el entorno del Paraíso Terrenal. Camino de La Española divisó la isla Margarita, donde se pescaban las perlas, para llegar el 20 de agosto a la nueva capital de las Indias, Santo Domingo.

Cristóbal Colón enfermo
Cristóbal Colón enfermo

La situación en que encontró a la colonia era grave: la mayoría de los españoles,encabezados por Francisco Roldán, se había rebelado contra la autoridad de los Colón. La llegada del virrey no resolvió el problema. Las quejas contra la familia Colón, agravadas con algún que otro proceder dudoso del Almirante, como ocultar el criadero de perlas de Margarita y Cubagua, llegaron a la corte y los reyes decidieron destituirlo. El 23 de agosto de 1500, Francisco de Bobadilla entraba en el puerto de Santo Domingo para sustituir al virrey y gobernador. Hubo cierta resistencia por parte de los Colón, lo que explica algo la dureza de Bobadilla. A primeros de octubre de 1500, Cristóbal, Bartolomé y Diego Colón regresaban a España cargados de cadenas.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

Cuarto viaje.

Cristóbal Colón enfermo
Cristóbal Colón enfermo

Los monarcas sintieron el mal trato dado a su almirante, algo lo desagraviaron, pero no lo repusieron en sus oficios perdidos. Prometieron que lo harían, mientras le encargaban el cuarto viaje. Con cuatro navíos y 150 hombres partió de Cádiz el 11 de mayo de 1502. El objetivo era encontrar un paso que permitiera llegar a la Especiería ya que Colón seguía creyendo que la zona antillana era la antesala de Asia. Para atravesar el Océano, siguió una ruta parecida al segundo viaje. Llevaba orden de no detenerse en Santo Domingo. Atravesó el Caribe hasta el cabo de Honduras; siguió hasta el de Gracias a Dios y recorrió la costa de Panamá. No encontró lo que buscaba: ni paso, ni oro, ni especias, pero en cambio sí tuvo muchas penalidades y sufrió la pérdida de dos barcos. El 1 de mayo de 1503 ponía rumbo a La Española, pero se vio obligado a recalar en Jamaica, en la bahía de Santa Ana, donde tuvo que encallar los dos barcos y esperar. La hazaña de Diego Méndez y Bartolomé Fiesco logrando llegar en dos canoas desde Jamaica a La Española logró salvarlos. El 28 de junio de 1504, dejaban Jamaica y el 12 de septiembre, en dos navíos, se dirigían a España. Después de arribar a Sanlúcar de Barrameda el 7 de noviembre de 1504, fracasado y enfermo, siguió hasta la corte y reclamó infructuosamente sus derechos. Murió el 20 de mayo de 1506 en Valladolid.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

04-05-2003 - Nota de Prensa

El Gobierno dominicano afirma que los restos de Colón están en su país
Santo Domingo asegura que no ha recibido ninguna petición oficial española para exhumar los restos
Investigadores españoles analizan el ADN de los huesos hallados en Sevilla

Faro de Colón
Faro de Colón

El Gobierno de la República Dominicana no teme el resultado de las investigaciones que se llevarán a cabo con los supuestos restos de Cristóbal Colón, exhumados el lunes en la Catedral de Sevilla. Desde el país caribeño se asegura que el descubridor está enterrado en la isla, informa Efe.

Los restos del aventurero han estado rodeados de polémica desde 1877, cuando los dominicanos encontraron una caja en la que aseguran yacen los huesos del descubridor de América. Pero se supone que los restos de Colón descansan en la Seo sevillana desde 1898, después de pasar por el Monasterio de la Cartuja y las catedrales de Santo Domingo de Guzmán y de La Habana.

Cristóbal Colón
Cristóbal Colón
Cristóbal Colón
Casa Museo de Colón

Más de 500 objetos de culturas americanas

Reproducción del palacio en el que vivió Colón en Santo Domingo. De entre las 500 piezas, destaca un fragmento del lienzo de Tlaxcala, del siglo XVI. Estatua de Colón. Monumento a la Hispanidad

La guerra del 98 cambió su destino, que era Cuba

De Antonio Susillo. Inaugurada en 1905. Arriba, Colón llega a América portando una cruz. Abajo, el descubrimiento, el recibimiento en Granada y las Juntas de Salamanca.Fachada trasera del teatro Zorrilla

Colón murió en el antiguo convento de San Francisco

El descubridor llegó a Valladolid enfermo en 1506. El convento de San Francisco, situado detrás del actual teatro Zorrilla, fue su lecho de muerte. Allí dictó su testamento.

Investigadores españoles se proponen desvelar el enigma de la autenticidad de los huesos. Por ello exhumaron los que reposan en Sevilla, a los que efectuarán un análisis genético tras comparar el ADN con el de los esqueletos de su hijo y su hermano.

El viceministro de Cultura dominicano, Andrés L. Mateo, aseguró también que su país no ha recibido petición oficial alguna de España para exhumar los restos que se conservan en la cripta de Santo Domingo.

Huellas en Valladolid

Mientras Sevilla y Santo Domingo se 'pelean' por los huesos del almirante, las huellas que dejó Colón en Valladolid fueron más circunstanciales. Edificios, calles, plazas y estatuas recuerdan el cordón que une al descubridor con la ciudad. Esta relación se basa en las visitas que el navegante hizo a Valladolid, donde estuvo «de paso» la mayoría de las veces siguiendo a la Corte. Su último viaje, en 1506, fue también su lecho de muerte, cuando el 20 de mayo falleció en el convento de San Francisco, que estaba detrás del actual teatro Zorrilla.

Antes, en 1486, Colón estuvo en Valladolid para sacar adelante su plan descubridor, que proponía un camino más corto para llegar a las Indias a través del Atlántico. Once años más tarde, hace los preparativos de su tercer viaje a América en Medina del Campo.

La estatua que preside su plaza llegó por azar en 1905, ya que tenía otro destino: La Habana. La pérdida de Cuba hizo que el monumento no saliera de Vigo y terminara en la ciudad.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

13-02-05 - La Diputación ultima el hermanamiento con la provincia italiana de Fermo

La iniciativa incluye dos muestras sobre Colón, presentaciones del erdejo y el verddiccio y encuentros de hosteleros

Boceto de la ampliación de la casa museo de Cristóbal Colón, uno de los proyectos para el quinto centenario de su muerte, en el 2006.
Boceto de la ampliación de la casa museo de Cristóbal Colón, uno de los proyectos para el quinto centenario de su muerte, en el 2006.

La Diputación Provincial de Valladolid participará en octubre en la Mostra sobre Cristóbal Colón que organiza la provincia italiana de Fermo, en la primera de las propuestas concretas que nacen del hermanamiento cultural y gastronómico con el que ambas buscan potenciar turísticamente sus recursos comunes. La exposición se repetirá en Valladolid, probablemente en el Palacio de Pimentel, en la primavera del 2006, coincidiendo con quinto centenario de la muerte del conquistador en la ciudad.

«Fermo tiene importantes documentos sobre Colón, incluida alguna carta original, y la idea es unir una treintena de ellos (libros, legajos, obras de arte) con otros tantos nuestros y hacer una gran exposición que esté también en el Museo de las Ferias de Medina del Campo», explica el diputado de Promoción Provincial, Dionisio Miguel Recio, quien apunta que todo se pondrá a disposición del Ayuntamiento de Valladolid, organizador del V Centenario de la Muerte de Cristóbal Colón.

Recio, ultimará este fin de semana en la Feria Internacional de Milán los pormenores de esta iniciativa, para la que se ha nombrado comisario al director del Museo de las Ferias, Antonio Sánchez del Barrio, y de otras que también han comenzado a andar. Todas ellas tienen su origen en una relación casi personal del diputado con los representantes de la provincia italiana que se remonta a los viajes de familiarización que realizó en 1998 como director de Turismo de la Junta.

La segunda propuesta concreta es la de presentar este año el vino verddiccio -un caldo de la provincia italiana de similares características al verdejo de la Denominación de Origen Rueda- en el Museo Provincial del Vino de Peñafiel. «El director de la Estación Enológica de Castilla y León, Pascual Herrera, ya hizo una cata de presentación del verdejo en la feria Tripicida, y ahora queremos repetirá aquí, pero al revés, y mantener esta relación en el tiempo», comenta Recio.

Por otro lado, cinco cocineros de renombre en Valladolid se desplazarán este año a Fermo,ciudad y provincia, para dar a conocer los principales platos de la cocina provincial.

T. LAPUERTA/VALLADOLID

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

22-05-05 - Científicos granadinos confirman que los restos de La Cartuja, que regresan el martes a Sevilla, son los de Diego Colón

En octubre se darán a conocer nuevos avances sobre el estudio que se está realizando para comparar el ADN de Colón con el de su hermano.

El Gobierno dominicano no ha decidido aún si autorizará a los investigadores españoles, "trasladando el problema a otra instancia" SEVILLA/GRANADA, 21 May. (EUROPA PRESS)

Científicos granadinos confirmaron hoy que los restos del Museo Pickman de la Fábrica de Cerámica de La Cartuja de Sevilla, que regresarán el martes a la capital hispalense tras concluir la investigación antropológica realizada desde febrero en la Universidad de Granada, son los de Diego Colón, hermano menor del Almirante Cristóbal Colón.

En una entrevista concedida a Europa Press, el director del Laboratorio de Antropología Física de la Universidad de Granada (UGR) y miembro del grupo de investigación que intenta descifrar dónde reposan los restos del Almirante, Miguel Botella, destacó que Diego, fallecido en 1515 --nueve años más tarde que Cristóbal--, "estaba muy enfermo, poseía unas condiciones físicas lamentables, por lo que probablemente no acompañara al Almirante en su último viaje" --en 1502 para explorar Cuba, Honduras, Costa Rica, Panamá y Jamaica--.

"Aunque ya habíamos estudiado los restos de Diego anteriormente, en esta ocasión hemos podido autentificarlos completamente y estudiarlos en profundidad", precisó Botella, quien recordó igualmente "que el hermano de Colón, degenerado desde relativamente joven, tenía unos 60 años de edad, padeciendo en vida muchos problemas de salud debido a la osteoporosis tan grave que padecía, así como a una artrosis muy avanzada y a una artritis que le anquilosaba la mano derecha y por la que tenía soldados los huesos de dicha articulación".

Según añadió el antropólogo granadino, "Diego Colón fue un hombre que pasó muchas penalidades porque las vértebras muestran hundimientos considerables" y lamentó que entre dichos restos, que se corresponden con un esqueleto "casi" completo, no estuviese ni el cráneo ni la mandíbula "que hubieran sido vital para la investigación", ya que, según explicó, "en los años 50 algunos médicos, que no sabemos quiénes son, se llevaron estas partes a Madrid para estudiarlas y no las devolvieron nunca".

De esta forma, la investigación antropológica realizada durante cuatro meses por Botella y su equipo viene a reafirmar, según el antropólogo, un dictamen de la Real Academia de la Historia (RAH) en el que se expone que estos restos son los de Diego Colón.

A pesar de que ya ha concluido el estudio antropológico, Botella no descartó que tuvieran que volver a pedir los restos al Museo Pickman "si las investigaciones que se sigan realizando lo precisaran".

El equipo de Botella ha estudiado también los restos atribuidos a Cristóbal Colón y Hernando Colón --hijo del Almirante-- que permanecen en la Catedral de Sevilla. Ahora, según indicó el antropólogo, las investigaciones se centrarán en cotejar el análisis del ADN de Diego con el de los supuestos restos de Colón en Sevilla, estudio que se está realizando en el Laboratorio de Identificación Genética de la UGR, dirigido por el científico José Antonio Lorente.

En este sentido, apuntó que "cuando finalice dicho análisis genético sabremos con más seguridad si los restos de la Catedral sevillana son los de Cristóbal Colón", añadiendo que "lo que habría que hacer ahora es tener la autorización del Gobierno dominicano para ver si los restos custodiados en el Faro a Colón en la capital dominicana corresponden también a los del Almirante".

"NUEVO AVANCE" EN OCTUBRE

Precisamente esta semana Lorente, que participó en un congreso médico en Zaragoza, señaló que prevé dar un nuevo avance sobre su investigación en torno al próximo 12 de octubre para dar a conocer las conclusiones del estudio genético en 2006 coincidiendo con la celebración del V Centenario de la muerte de Colón, que tuvo lugar un 20 de mayo de 1506 en Valladolid.

Además de verificar la autenticidad de los restos atribuidos a Colón que se encuentran en la Catedral de Sevilla, el equipo de Identificación Genética lleva ahora un mes tratando sobre el origen del Almirante, "ya que si tradicionalmente se ha dicho que era genovés, hay otras hipótesis que apuntan a que podría ser español, de la zona de Cataluña o Baleares".

Por su parte, el Gobierno dominicano continúa aún sin decidir si dará dicha autorización a los investigadores granadinos, ya que además, según señaló a Europa Press la Subsecretaria de Estado de Cultura de la República Dominicana, Sulamita Puig, en su última visita a España, "el problema ha pasado a ser competencia del Consejo Presidencial de Cultura, que determinará en qué parámetros podrá realizarse el estudio, si es que finalmente se autoriza".

Igualmente, Puig apuntó que "tampoco tenemos noticias de los resultados de la investigación realizada en España , ni de las pretensiones de los científicos granadinos y es lo primero que tenemos que saber antes de tomar alguna decisión".

VIAJE DE VUELTA A SEVILLA

De otro lado, el conservador del Museo Pickman de la Fábrica de Cerámica de La Cartuja de Sevilla, Carlos Bayarri, apuntó a Europa Press que el próximo martes se desplazará a la Facultad de Medicina de Granada una delegación del museo sevillano, presidida por el propietario del mismo, Emilio Porte Fernández, "para recoger oficialmente los restos del hermano del Almirante de la mano de los científicos granadinos tras la conclusión de la investigación".

Bayarri indicó que "se prevé que los restos de Diego lleguen al Museo el mismo martes o el miércoles, aunque aún se desconoce cómo se realizará el traslado de los mismos, al igual que tampoco se sabe lo que se hará posteriormente con ellos", apostilló. Por último, concluyó añadiendo que "la dirección del Museo será la que decida si estos quedarán o no expuestos al público".

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

23-11-05 - Lorente dice que el resultado del estudio de los restos de Colón se presentará en 2006 aunque Santo Domingo no colabore

El científico cree que República Dominicana puede estar esperando a ver si los restos de Sevilla son auténticos para ceder los suyos

SEVILLA, 22 Nov. (EUROPA PRESS)

El director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente, afirmó hoy que los resultados de la investigación que desarrolla para esclarecer si los auténticos restos de Cristóbal Colón son los que alberga la Catedral de Sevilla o los que permanecen en la República Dominicana se presentarán en 2006, coincidiendo con la celebración del V Centenario de su muerte, "con independencia" de que Santo Domingo ceda sus supuestos restos del almirante para llevar a cabo un estudio.

En declaraciones a Europa Press, el científico dijo que permanece a la espera de recibir la autorización de la República Dominicana para poder analizar los supuestos restos del descubridor de América que se conservan en aquel país. Así, apuntó que "quizá" las autoridades dominicanas están aguardando "a que se presenten los resultados de los restos que de Sevilla para decidir si colaboran".

Lorente indicó que aquel país "todavía está valorando si nos los ceden" para que comparemos su ADN con el del hermano del almirante, Diego Colón, y así verificar su autenticidad. Según dijo, aquel gobierno "tiene unos cauces distintos, porque hay diferentes instituciones implicadas y todo ello conlleva un camino que es más prolongado que el nuestro". Sin embargo, no descartó que quiera conocer los resultados de los estudios de la capital hispalense antes de decidir si accede a participar.

En cuanto al desarrollo de los trabajos, manifestó que "sabíamos que era una tarea difícil, porque los restos están muy deteriorados por el paso del tiempo y las características de la conservación, pero aun así el ADN que se ha obtenido está siendo analizado al máximo, intentado obtener más información que pueda indicar relaciones de tipo familiar entre los diferentes restos".

Preguntado sobre la fecha de presentación de los resultados, apuntó que "estamos tan centrados en el estudio científico que no nos hemos planteado la fecha, pero se buscará un día significativo, siempre que los estudios analíticos nos lo permita".

Lorente se encuentra actualmente realizando un estudio para comparar el ADN del almirante Cristóbal Colón con los de su hermano, cuyos restos se encuentran también en Sevilla. Ya está confirmado que los restos del Museo Pickman de la Fábrica de Cerámica de La Cartuja de Sevilla son los de Diego Colón, hermano menor del Almirante Cristóbal Colón. Un ADN que ahora sirve para estudiar si los restos conservados en la Catedral hispalense pertenecen al descubridor y que servirán para hacer lo propio con los de República Dominicana.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

20-06-10 - Hernando Colón y la Biblioteca Colombina (Grandes bibliógrafos)

Hernando Colón (1488 – 1536) podía haber pasado únicamente a la historia por ser el hijo de Cristóbal Colón, fruto de su relación con Beatriz Henríquez de Arana. Sin embargo, destaca más en él su condición de gran bibliógrafo y creador de la Biblioteca Colombina.

Fue entre los años 1505 y 1510 que Hernando Colón comenzó a viajar por Europa con la intención de reunir una gran biblioteca, que ya contaba con 238 libros en gran parte heredados de su padre.Con este fin, visitó primero diversas ciudades españolas, entre ellas Barcelona, Madrid, Zaragoza, Medina del Campo y Valladolid. Sin embargo, enseguida vio que para adquirir la mayor y mejor cantidad de libros tendría que viajar más lejos, por cuanto había un gran número de libros de los que de otra forma nunca tendría noticia. Así, viajó a Florencia, Londres, Bruselas, Colonia, Lyon, Roma o Lovaina, donde conoció a Erasmo. De esta forma, consiguió reunir en su biblioteca unos quince mil cuatrocientos libros, de los cuales unos quinientos son incunables, y un importante archivo de documentos relacionados con el descubrimiento de América, además de gran cantidad de pliegos de literatura popular, que él llamaba "obrezillas".

La idea de Hernando Colón era formar la biblioteca total, reuniendo en ella todos los libros que se imprimieran. En un memorial a Carlos V declara esta propuesta:
"Que haya cierto lugar en los reinos de V.M. a do se recojan todos los libros y de todas las lenguas y facultades que se podrán por la Cristiandad , y aun fuera de ella, hallar."

Por la Cristiandad y aun fuera de ella: Compró toda clase de libros, sin restricciones de tipo ideológico y de idioma. Siempre estuvo a la caza de la última novedad, sustituyendo una edición por otra si consideraba que la última era mejor, encargándose personalmente de las adquisiciones en los viajes que realizó por Europa. Con pasión desmedida, incluso en las cercanías de la muerte, siguió comprando libros. Deseaba, también, que su colección le sobreviviera.

Para alimentar la biblioteca ideó el siguiente sistema. Un mercader de Sevilla se encargaba de depositar en algún banco o gran mercader de Lyon cien ducados de oro cada mes de abril. Entonces, éste se ponía en contacto con otros cinco mercaderes residentes en cinco ciudades europeas (Venecia, Nuremberg, Roma, Amberes y París), los cuales encargaban a un librero de cada ciudad la adquisición de las últimas novedades por valor de doce ducados, que se remitirían a Lyon. Aquellos libros que, por falta de presupuesto, no pudieron ser adquiridos, se debían registrar con sus descripciones bibliográficas y precio, con idea de comprarlas en otra ocasión. Una vez recibidos por el mercader de Lyon, éste los pagaba y remitía a Medina del Campo, donde los recogería el mercader sevillano.

Respecto al funcionamiento interno de la biblioteca, se sabe que los bibliotecarios conseguían la plaza mediante oposición a realizar en Salamanca. Una vez admitido, el opositor se obligaba a residir tres años en su oficio, el primero de formación y los otros dos para dar verdadero rendimiento, pudiéndose prorrogar por tiempo indefinido cobrando un salario de diez mil maravedíes, pagado por cuatrimestres, además de disponer de una habitación cercana a la librería con una mesa y una cama, un banco de madera y un armario. El horario de trabajo era, en verano, de 8 a 11 de la mañana y de 2 a 4 de la tarde. En invierno, de 9 a 12 y de 3 a 5 de la tarde. Fue concebida como una biblioteca semipública en la que no estaba permitido el préstamo.

En cuanto a la ubicación de la biblioteca, Hernado proyectó en 1526 la edificación de un palacio en la Puerta de Goles, en la muralla de la ciudad junto al Guadalquivir. Se decidió construirla en alto para protegerla de las crecidas del río, y orientarla hacia la Cartuja , donde se encontraban los restos de su padre y su tío. La biblioteca se instaló en las distintas habitaciones de la planta baja.

El destino de la biblioteca tras la muerte de Hernando y cómo la biblioteca colombina acabó en una nave adyacente al Patio de los Naranjos, es historia que contaremos en otra ocasión.

Fuentes:
- Klaus Wagner, La biblioteca colombina en tiempos de Hernando Colón, Universidad de Sevilla, 1992.

- José Fernández Sánchez, Historia de la bibliografía en España. Madrid, 1987

Publicado en : http://papyrosypergaminos.wordpress.com/

Daniel Diaz
Bibliotecario Argentino

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio

25-08-15 - La casa donde no murió Colón

 | VALLADOLID

@EnriqueBerzal1

Reabierta la polémica por la reivindicación catalanista de la figura del descubridor, nadie discute su muerte en Valladolid

Jaime Alba y El Norte de Castilla promovieron la construcción de la Casa-Museo actual, lista en el verano de 1965.

Lápida colocada por el Ayuntamiento en 1866 acreditando el lugar de la muerte de Colón.
Lápida colocada por el Ayuntamiento en 1866 acreditando el lugar de la muerte de Colón.

«Mientras algunas ciudades italianas, y algunas españolas –especialmente gallegas-, sin olvidar las inglesas, pretenden apropiarse la gloria del nacimiento de Colón (…), Valladolid no encuentra competencia en que aquí muriera». El Norte de Castilla expresaba de esta forma, el 11 de octubre de 1959, su sorpresa ante el hecho de que la ciudad del Pisuerga no hubiera sabido aún sacar rédito turístico y cultural a tamaño acontecimiento.

Patio de la Casa-Museo
Patio de la Casa-Museo

Era el origen de la actual Casa-Museo de Colón, cuya finalización cumple ahora 50 años, precisamente cuando vuelven a arreciar polémicas disparatadas en torno al nacimiento del descubridor, concretamente las que reivindican su origen catalán. Hoy en día, más de medio siglo después de aquella bienintencionada iniciativa, sabemos que sus promotores no estaban en lo cierto y que Colón falleció en el antiguo Convento de San Francisco, situado junto al actual Teatro Zorrilla.

¿De dónde procedió el error? Suele achacarse a una frase del historiador Marías Sangrador, que en su conocida ‘Historia de la muy noble y leal ciudad de Valladolid’, publicada en 1851, afirmaba: «Colón murió en la casa número 2 de la calle Ancha de la Magdalena, que siempre han poseído de mayorazgo los que llevan este ilustre apellido». Sangrador no hacía otra cosa que inferir lo que en aquel momento –mediados del siglo XIX- muchos creían incuestionable: que el descubridor del Nuevo Mundo falleció en la vivienda que, según determinados investigadores, habían poseído sus familiares en la ciudad del Pisuerga.

Interior del Museo a principios de los años 70
Interior del Museo a principios de los años 70

El Ayuntamiento dio el dato por bueno, en 1855 bautizó dicha calle con el nombre del descubridor y en 1866 colocó en la fachada de dicho inmueble una lápida conmemorativa con la leyenda «Aquí murió Colón». Adquirida la vivienda, a finales de siglo, por la comunidad religiosa de las Salesas, muy pronto se hizo público lo erróneo de dicho emplazamiento. En efecto, documentación municipal fechada en 1865 ya acreditaba que la casa había pertenecido en realidad al mayorazgo de los Rivadeneira, y que solo a partir de 1780 había pasado a propiedad de los Colón merced al matrimonio entre José Joaquín Colón de Toledo y Larreategui y Josefa de Sierra y Sarria Salcedo y Rivadeneira.

Arriba, célebre fotografía de Laurent de la Casa donde se creía que había fallecido Colón.
Arriba, célebre fotografía de Laurent de la Casa donde se creía que había fallecido Colón.

Así las cosas, mientras investigadores y especialistas colombinos lamentaban desconocer el lugar exacto donde se produjo el fallecimiento del descubridor, lo mismo que el emplazamiento inicial de su sepultura, ciertas obras de reforma y ampliación del convento hicieron que la casa quedara encerrada en el mismo.

No sería hasta finales de la década de los 50, al hilo del desarrollo económico de la ciudad y merced a una importante iniciativa patrocinada por El Norte de Castilla, cuando se retomase el asunto. No por casualidad, el 11 de octubre de 1959, víspera del ‘Día de la Hispanidad’, el decano de la prensa española dedicó un amplio reportaje a la morada donde supuestamente se produjo el fallecimiento del descubridor.

El titular lo decía todo: «Colón falleció en Valladolid el 20 de mayo de 1506. En el lugar que ocupó la casa –hoy derruida- debe levantarse un Museo Colombino que evoque su figura y su gloriosa gesta». Más curioso aún era el texto que lo acompañaba, pues se trataba de la reproducción íntegra de una carta enviada por Jaime Alba Delibes a su primo, el escritor Miguel Delibes, que entonces ejercía como director interino del periódico.

Calle de la Magdalena

Hijo de Santiago Alba Bonifaz, ministro plenipotenciario de España en Washington y consejero de El Norte de Castilla, Jaime Alba quería aprovechar el 12 de octubre, «aniversario de la más gloriosa gesta de la raza hispana», para proponer la creación de un Museo Colombino en la misma morada donde, aún entonces, muchos ubicaban el deceso de Colón. Concretamente,Alba citaba al historiador John Boyd Thatcher, que aseguraba haber visitado la casa en un viaje a Valladolid:

«En una corta y poco importante calle que va desde la iglesia de la Magdalena a otra más ancha vía titulada Calle de Francos, se encuentra situada la casa en la cual Colon murió... Aparece en condición un tanto deteriorada, pero en la cual una inscripción informa al visitante que se trata de la Casa de Colón y la calle misma es llamada Calle de Cristóbal Colón».

Jaime Alba Delibes, consejero de El Norte y embajador en Washington, promotor de la idea del Museo Colombino
Jaime Alba Delibes, consejero de El Norte y embajador en Washington, promotor de la idea del Museo Colombino

«Puede ser que fuera en dicha casa de la calle de Colón —que me dicen fue derribada hace años— donde muriera el Descubridor –señalaba Jaime Alba-. Pero si efectivamente no existen pruebas documentales, puede hablarse sólo, como digo, de una tradición, probablemente iniciada años después de la muerte, ya que la triste realidad en que ésta no fue recogida por los cronistas y sólo por sus hijos, debido a lo cual —al no haberse dado al suceso importancia por los contemporáneos— es también posible que el tránsito tuviera lugar en cualquiera de las casas o conventos cercanos».

Jaime Alba Delibes, consejero de El Norte y embajador en Washington, promotor de la idea del Museo Colombino.

La propuesta era clara: en lugar de «seguir con la destrucción lenta de este bello barrio, debemos contrariamente procurar realzar su importancia histórica» por medio de la creación de un Museo que bien podría convertirlo en «lugar de peregrinación colombina» y zona de gran atractivo turístico. Alba, que mantenía estrecho contacto con los Caballeros de Colón de Estados Unidos, entidad que ya entonces englobaba a millón y medio de seguidores, aventuraba la posibilidad de que dicho Museo procurase a Valladolid cerca de un millón de visitantes.

Impulsada y patrocinada por El Norte de Castilla -para lo cual Miguel Delibes contó con la colaboración de Ángel Lera de Isla-, la iniciativa concitó muy pronto los apoyos de periódicos y radios nacionales, pero sobre todo de organismos e instituciones como el Ayuntamiento, Arzobispado de Valladolid, Museo Naval e Instituto de Cultura Hispánica. Por su parte, el delegado provincial de Información y Turismo, Antolín de Santiago-Juárez, propuso la creación de un Patronato y que el Centro de Estudios Castellanos estudiase la disposición y los recintos del futuro Museo.

Lo primero no tardó en materializarse: presidido por el alcalde, el Patronato de la Casa de Colón lo compusieron Jaime Alba, el citado delegado de Información y Turismo, representantes de la Diputación, Arzobispado, Universidad de Valladolid, Instituto de Cultura Hispánica y Museo Naval, catedráticos de prestigio, Miguel Delibes como director de El Norte y el gerente del periódico, Fernando Altés Villanueva, como secretario.

La labor de Jaime Alba hizo que el entusiasmo por el edificio cruzara muy pronto el «charco» y llegara a «las Américas», hasta el extremo de que el primer donativo fue obra de la poetisa norteamericana Susana Valentine Mitchell, autora de una vida de Colón en verso, a la que siguieron Carlos Prieto, conocido industrial mejicano, y Jaime del Amo, éste a través de la Fundación que su padre había creado en Estados Unidos. También El Norte de Castilla contribuyó decisivamente mediante la convocatoria de un concurso de ideas entre arquitectos españoles e hispanoamericanos, cuyo jurado, presidido por el alcalde, se decantó por el proyecto de los arquitectos Barroso (padre hijo), premiado con 50.000 pesetas.

De modo que siguiendo esa tradición local a la que se refería Jaime Alba y una vez resuelto por el Arzobispado el obstáculo de la clausura, en febrero de 1962 el Ayuntamiento, liderado por Santiago López González, adquirió por 900.000 pesetas el solar donde estuvo la famosa casa. En él levantó, entre 1963 y finales de 1964, un edificio de estilo gótico-isabelino que recuerda al palacio del almirante Diego de Colón, primer virrey de las Indias y primer duque de Veragua, en Santo Domingo.

El contratista fue Cleofé Villaverde Villa, representante de Construcciones Villaverde, S.L., y en total las obras ascendieron a algo más de cinco millones de pesetas. Aunque el proyecto de los Barroso ya estaba listo en 1965 (la recepción provisional se verificó el 28 de julio), circunstancias diversas retrasaron la inauguración de la Casa-Museo de Colón hasta el 22 de mayo de 1968.

Baile de patrias

«Aún no se conoce exactamente el lugar de nacimiento (…). Pero en el 'saga' colombino hay algo que ningún tratadista serio ha discutido; el lugar de su muerte: Valladolid, 20 de mayo de 1506». Jaime Alba Delibes, y con él El Norte de Castilla, se vanagloriaban de esa incontestable realidad histórica, que precisamente ponía a Valladolid en el punto de mira de la atracción colombina.

Aunque por entonces –octubre de 1959- ya se daba por descontado su origen genovés, la enorme cantidad de brumas –muchas de ellas provocadas por la propia familia del descubridor- seguían alimentando la fantasía sobre su lugar de nacimiento.

Edificio en construcción
Edificio en construcción

De hecho, la penúltima polémica suscitada por el catalán Jordi Bilbeny no es nueva: él mismo la esbozó en 2006, con ocasión del quinto centenario del fallecimiento de Colón, haciendo igualmente catalán a Miguel de Cervantes. Pero es que a Colón le han llovido patrias desde los siglos XVII y XVIII, cuando ingleses y franceses reivindicaron su figura sin base científica alguna. Y algo similar hicieron los portugueses en las primeras décadas del siglo XX.

En España, claro está, no nos quedamos atrás, y desde finales del siglo XIX proliferaron teorías, no pocas de ellas fruto de la emoción nacionalista, que han querido hacer a Colón gallego, mallorquín, catalán, ibicenco, vizcaíno, oriundo de la Alcarria o nacido en La Oliva de Jerez.

Y eso que la publicación de la famosa ‘Raccolta Colombiana’, con ocasión del IV Centenario del Descubrimiento (1892), ya acreditó su indiscutible origen genovés. Ahora el debate estriba en qué lugar concreto de la antigua República de Génova vino al mundo: frente a la teoría clásica que lo situa en Mocóseni, algunos investigadores se decantan por Savona.

______________________________________________________________Subir al inicio Subir al inicio


Esta pagina está en constante actualización, diseñada para visualizar en 800 x 600 y superior, mantenida por Juan Antonio del Sol Hernández - MEDINA DEL CAMPO, -- Teléf. 696 42 68 94 -- Última modificación: