VIRGEN DE LA ALEGRÍA

Virgen de la Alegría (Manuel Romero, 1992)
Virgen de la Alegría (Manuel Romero, 1992)

El encargo y adquisición de la misma se hicieron con el objeto de acompañar procesionalmente a la talle del "Resucitado" y realizar el encuentro pascual en la Plaza Mayor de la villa.

Virgen de la Alegría. Manuel Romero, 1992

Virgen de la Alegría (Manuel Romero, 1992)

La imagen coronada y concebida para ser revestida, está considerada como de "palillo" al articularse mediante un armazón interior y al descartar las facciones talladas con el rostro, manos y pies, figurando el resto de la misma bellamente encubiertos por la túnica en raso blanco ceñido con cíngulo azul, a tono con el manto que la cubre verticalmente.

La talla procesional, de reciente advocación entre las cofradías penitenciales, sustituye, en glorioso acontecer dominical, al trágico de recientes sucesos acontecidos en anteriores jornadas trascurridas en la calle de la amargura y corrobora el rol de María como Corredentora de una humanidad doliente.

La representación escultórica conecta simbólicamente con el tono lúdico, festivo o popular, trasunto plasmado en la ruinosa y alegre explisión de cohetes y suelta de palomas, frecuente en las numerosas localidadesque celebran así el cierre de la semana pasional n la gloriosa mañana del no menor singular y contagioso Encuentro entre Cristo y María, que comporta en su proyección antropológica la recepción de los valores cristianos entre las criaturas terrenas encrnadas en varón y hembra.

La efigie mariana, parangonable a la cristífera del Resucitado, es revestida con vistosas galas al mudar su tradicional luto, reflejo de la muerte pasional, para transformarse en azul celeste y cobrar especial dulzura y lunimosidad en la intensa mañana dominical, cerrando así con brillantez el drama iniciado entre palmas y ramos el domingo anterior.

La talla medinense fue adquirida en 1991, en el madrileño y centenario comercio regentado por Juan Cristóbal, cercano a la céntrica arteria de la Gran Vía. La imagen salió de la gubia del escultor cordobés Manuel Romero Ortega (Torrecampo, 1927) autor igualmente de numerosas esculturas de variada advocación mariana, como "Esperanza", "Soledad", "Dolorosa"... procesionadas actualmente en buena parte de los pueblos y ciudades de castellanas y leonesas. Ubicada en la capilla de Santa Bárbara de la Colegiata de San Antolín, responde compositivamente al título "Alegría", reflejado en las cuidadas facciones del rostro y la sugerente suavidad de la disposición de las manos como únicos elementos en que se intensifica el tratamiento anatómico.

Significativa en la reciente incorporación de antiguas imágenes de singular devoción, que reibe culto en barrocos retablos, como la burgalesa de la "Virgen de la Alegría", de reducido tamaño y sita en la iglesia de San Nicolás, al igual que la realizada para Zamora por el artista de la tierra Higinio Vázquez García, y a la espera de nuevos proyetos de reforma o sustitución existentes en Valladolid.

considerada como imagen titular de gloria, es notorio si patronazgo en diversidad de cofradías penitenciales que ostentan gozosas su cotitularidad procesional y se alejan de su vanguardista composicion de las resiadas piezas, un tanto dulzonas, emanadas de los talleres olotinos de "Arte Cristiano". Deseable será para próximos años la sustitución de algunas tallas marianas de igual incorporación, con el objeto de incrementar el colectivo fervor popular vinculado a una más digna y adecuada resolución escultórica de las mismas.

El la autoría de Romero Ortega es preciso anotar entre su prolífica producción imaginera, la realizada para la orden dominica, tanto en España cono en Sudamérica, aemás de las tallas marianas destinadas a Ávila, Guadalajara y Torrejimeno (Córdoba), junto a obras pasionales dispersas en otras localidades como Tegeste (Tenerife) o Jumilla (Murcia). Actualmente prosigue la actividad artística en Madrid, repartida entre los encargos provenientes de "Arte Español" y su estudio particular sito igualmente en la capital.

Texto: Antonio Bonet